Con el anuncio de la obra que conectará la calle Urquiza lo único que se ha logrado por ahora es que se caiga en la cuenta de que es una maniobra más de este desgobierno en Guaymallén, para montar un circo con la temática de obra pública como lo viene haciendo de un tiempo a esta parte.
El proyecto posee una liviandad absoluta en cuanto a la publicación de su elevado costo con una carencia de datos técnicos y certeros, que lo único que anhelan es obtener respuestas positivas ante un panorama electoral departamental por demás adverso.
Como oposición sería un despropósito no tener en cuenta la importancia que conlleva para los vecinos del departamento llevar adelante tan necesaria obra. Desde nuestro lugar hace aproximadamente presentamos la propuesta de construir rotondas a nivel con semáforos estratégicamente sincronizados imitando a nuestro vecino departamento de Las Heras en lo que es la ruta n° 40 camino al aeropuerto provincial.
Además hay que pensar la conexión Norte-Sur de Guaymallén en forma integral, y realizar las obras necesarias en las arterias Azcuenaga-Avellaneda, Houssay-Rosario pensando en el desarrollo inmobiliario y poblacional de Guaymallén hacia el Este.
Pérez y el oficialismo desconocen los problemas concretos de Guaymallén por el simple hecho de que no se encuentran cerca de los ciudadanos y proponen "soluciones" a corto plazo que son sólo una burda máscara que cubre sus negociados en vez de contar con una planificación de gestión a futuro.
Desde nuestro partido afirmamos que la transparencia en los actos de gobierno son un pilar fundamental para tener más y mejor democracia, observamos que los peores males de este gobierno son las dádivas en licitaciones y los "vueltos" de obra pública. Poco se espera ya de Pérez y consideramos que sería positivo o al menos esperable, que termine su mandato rescatando algo de dignidad.