Desde Macondo, perdón, desde la AFA

Volvimos a ser "los mejores del mundo", del mundo fútbol, cuya capital es la ciudad tan bien retratada por Garcia Márquez.

Parecía una imagen surrealista que perfeccionaba la descripción de la ciudad tan bien retratada por García Márquez. Los 75 privilegiados que iban a elegir presidente de la AFA, con tres representantes de la Inspección General de Justicia, más un escribano por cada candidato, fueron actores principales de otro gran bochorno del fútbol argentino.

La aparición de dos boletas de un candidato en un sobre, increíblemente no detectado por los funcionarios y escribanos que abrieron las boletas, señalaría que el triunfo del nuevo presidente habría sido por 38 votos a 37. Pero por el fraude o error, el acto asambleario fue nulo.

Bochornoso. Todo terminó en cuarto intermedio para más adelante y tentativa, según expresó el mismo Segura, dada la paridad existente, de intentar una lista de unidad. El fútbol argentino volvió a avergonzar al deporte en general y a todos los hinchas de buena fe y fanáticos de corazón del deporte más popular. 

Desde MDZ hace tiempo escribimos "Ni Segura ni Tinelli". Estábamos bien orientados. 

El Estado, a través de la Inspección de Justicia, volvió a testimoniar el fracaso de la gestión administrativa en donde le toca actuar. Dejaron pasar dos boletas en un solo sobre sin advertirlo. Y un dirigente, con intención o por error no excusable, colocó dos votos.

Volvimos a ser "los mejores del mundo", del mundo fútbol, cuya
capital es Macondo.