Sabbatella, nuestro Tartufo

El periodista Manuel Gaggero analiza el rol del extitular del Afsca.

 El 12 de mayo de 1664 se estrenó en Francia la obra en cinco actos escrita por el padre de la comedia francesa Moliére, denominada “Tartufo”.

La misma era una crítica a la hipocresía y se daba en el contexto del gobierno absolutista de Luis XIV.

El personaje era un bufón, falsamente devoto, que utiliza su falsa lealtad al soberano para lograr ventajas personales.

Hoy tenemos nuestro “ Tartufo” se llama Martín Sabbatella que pretende continuar al frente del AFSCA, con argumentos que su trayectoria desmienten.

En públicas declaraciones señaló que los mejores presidentes en la democracia eran Raúl Alfonsín y Néstor Kichner y que acompañaría a Cristina Fernandez, hasta sus últimas consecuencias, con lo que justificó la política de entrega del patrimonio nacional, de abierta impunidad para la corrupción, de endeudamiento y de negación de toda diversidad, que caracterizó a la llamada “década ganada”.

Cando fue designado en el AFSCA no renuncio a la banca de diputado nacional impidiendo, de esa forma, que asumiera, como correspondía, su suplente el dirigente de Libres del Sur Jorge Ceballos, opositor a la dinastía K.

Desde este organismo facilitó que la lumpen burguesía generada por los Kichner se hicieran con numerosos medios audiovisuales.

De esa forma Cristóbal López, Lázaro Báez, Spolsky y Ferreyra, entre otros, se convirtieron en dueños de diarios, canales de televisión, radios y productoras –

Tratando de imitar, como “farsa y tragedia”, al mismo tiempo, el rol nefasto que cumplió Raúl Apold en el “primer peronismo” - 1946 -1955 – respaldó la política de distribución de la pauta oficial de publicidad que privilegiaba a los amigos del gobierno.

Hoy aparece como un claro defensor de la “Ley de Medios “ cuándo , es evidente, que la aplicación de la misma por este funcionario no privilegio la pluralidad informativa y los medios alternativos sino que fue el ariete para confrontar con el multimedio “Clarín”; luego de que los propietarios de este se negaran a que Néstor Kirchner integrara el directorio de esta sociedad.

Fundó una corriente política denominada pomposamente “Nuevo Encuentro por la Democracia y la Equidad” para aparecer, falsamente, como el ala de “izquierda” del Frente para la Victoria, al mismo tiempo que compartía la fórmula para gobernador y vice de la provincia de Buenos Aires, con Aníbal Fernández, ex menemista , ex duhaldista y ahora fervoroso kichnerista , con procesos abiertos por malversación de caudales públicos y vínculos con grupos narcos.

No cabe la menor duda que tiene que irse, que no es posible seguir tolerando “Tartufos” y que se debe garantizar la libertad de expresión y la comunicación alternativa en todas sus formas, transformando la red de medios del Estado en una verdadera red pública de comunicación, no en el aparato de propaganda “ goebbeliana” como fue durante la “tercera década infame”, pomposamente denominada la “década ganada”.

Los que fueron derrotados en las últimas elecciones y abandonaron el gobierno el 10 de diciembre de este año, fundaron su modelo de construcción en la mentira, la negación de las diferencias, y la manipulación de la historia, por lo que los funcionarios que participaron de esta no pueden ser hoy “adalides “ de la “democracia y la libertad”.

Terminemos con estos “Tartufos”.-

Manuel Justo Gaggero, es abogado, fue director del diario El Mundo y de la revista Nuevo Hombre.

24-12-2015