Muerte en el Parque San Martín

A propósito del crimen del turista neozelandés ese el espacio verde.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Hace pocos días la Tercera Cámara del Crimen de Mendoza aplicó severas penas en el caso del turista neozelandés de 32 años asesinado despiadadamente, el año pasado, en el Parque San Martín mientras paseaba en compañía de amigos, también extranjeros. 

El hecho causó conmoción en la población, y en particular, entre aquellos que habitualmente disfrutamos de ese verdadero paraíso ya sea haciendo deporte o cualquier actividad recreativa. Dos inadaptados sociales, parientes entre sí, acabaron con la vida de este joven, sólo para robarle una cámara fotográfica. 

El reclamo generalizado de justicia invadió la calle y ocupó la atención de los medios periodísticos. Todos nos sentimos consternados y a la vez alarmados porque ese hombre bien podría haber sido cualquiera de los que recorremos el parque, o cualquier rincón de la provincia.

Pero entre tanta desazón, es justo destacar el hecho real y concreto que, en menos de dos años, los asesinos fueron descubiertos, juzgados con todas las garantías y condenados conforme la ley.

Lo que debería ser algo normal hoy merece ser destacado. En este caso, los mecanismos institucionales de investigación y juzgamiento de los delitos funcionaron responsablemente, y en tiempo. Esta es una forma también de prevención de los delitos y corresponde este reconocimiento. A los policías, fiscales y jueces que intervinieron en el caso, gracias.