Alegría no fue el único sentimiento que experimentó Alfredo Cornejo con el triunfo de Mauricio Macri. Al gobernador electo, el resultado del domingo también le trajo alivio de cara al inicio de su gestión el próximo 9 de diciembre.
La situación financiera de la provincia es una pesadilla recurrente en el radicalismo, desde donde buscan desde hace meses la manera de que Cornejo logre comenzar su mandato sin sobresaltos. Sobre todo, teniendo en cuenta que durante dos meses Francisco Pérez fue incapaz de pagar la masa salarial de los estatales con normalidad, y todo parece indicar que la situación podría repetirse una vez más.
Por este motivo, para Cornejo el triunfo de Macri significa un respaldo invaluable para hacer frente a las obligaciones del gobierno provincial. Es que si bien el gobernador electo había comenzado a tejer relaciones con el entorno de Daniel Scioli por si el bonaerense se imponía en las urnas, el panorama dista mucho de ser el mismo.
"No es lo mismo tener una charla con el Banco Nación con Mauricio Macri como presidente y una persona elegida por él como director, lo hace más fácil", admitió el diputado Enrique Vaquié. "No es sencillo, porque los montos son muy grandes, pero es mejor", agregó.
Pero Vaquié no es el único que así lo afirma. El propio Cornejo confirmó desde Costa Salguero que se quedará en Buenos Aires lunes y martes para dialogar con dirigentes del Banco Nación.
Incluso, a pesar de que la agenda de Macri estará marcada por las reuniones de transición con el gobierno actual y la presidenta Cristina Fernández, Cornejo destacó que "hay contactos para atender los temas de Mendoza".
"Sin duda la renegociación con el Banco Nación es prioritaria para nosotros, pero también hay otros temas", subrayó.