Cornejo-Montero y la duda peronista: ¿qué hará Mazzón?

El gran elector del peronismo deberá encontrar un Jaque que "entre por el medio" o jugársela con un Filmus que "muera con la botas puestas".

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Algunos peronistas desde hace dos años empezaron a militar sus campañas para convertirse en el sucesor de Francisco Pérez. Otros, en los últimos meses se decidieron y apuntan a ocupar el lugar que supo ser de José de San Martín. Sin embargo, más allá de lo que digan, del conocimiento del electorado y de las promesas que hagan, habrá que mirar hacia Buenos Aires para saber quién será el candidato a gobernador del PJ.

Desde su despacho en la Casa Rosada, Juan Carlos Mazzón, el gran (o único) elector del peronismo mendocino, podría optar por un "Celso Jaque", que sorprendió en 2007 al imponerse a la fórmula Biffi-Thomas, que "entre por el medio" y se imponga a la fórmula radical que consensuó su binomio antes que el PJ. O, en cambio, elegir a un "Daniel Filmus", derrotado dos veces por Mauricio Macri en Capital Federal, que no resigne las convicciones kirchneristas y que muera con las botas puestas: que garantice una derrota "digna".

Lejos de dirimir su interna en las PASO, los sectores tradicionales del PJ llegarían con una lista de unidad, repartiéndose los candidatos a gobernador y vice, a senadores nacionales y a diputados nacionales entre los "azules", La Corriente, Integración y Unidos y Organizados. El artífice de este armado será el operador presidencial.

En Mendoza, todos le rinden pleitesía y no se esmeran en ocultarla: "Es mi jefe político, dependo de lo que él diga", señaló uno de los peronistas del sector azul, grupo que encabeza el operador presidencial y cuyo precandidato a la gobernación mejor posicionado es Adolfo Bermejo. Pero la fidelidad también caracteriza a los "soldados de Cristina", como el diputado nacional Guillermo Carmona, quien quiere ser el sucesor de Francisco Pérez. De hecho, tras el desdoblamiento, amagó a abrirse del PJ y rápidamente dio marcha atrás.

Otra prueba de la sumisión: previo a las elecciones de 2011, Carmona era la cabeza de un grupo de kirchneristas que lo impulsaba a la gobernación; si bien la consigna era 2011, el objetivo de aquéllos era 2015. Todo se desarmó por el propio Carmona tras un encuentro con el "Chueco". Ni bien se anunció la fórmula Pérez-Ciurca, el ex secretario de Ambiente de Jaque fue citado por Mazzón y arreglaron las diferencias al otorgarle el primer lugar en la lista de diputados nacionales.

Mientras tanto, una encuesta que realizó Julio Aurelio lo dejó afuera de toda consideración y ni siquiera "lo midió". En cambio, Bermejo apareció como el precandidato que más mide dentro del peronismo local, duplicando a su inmediato perseguidor.

En 2007, después de los fracasos de Francisco "Chiqui" García y Guillermo Amstutz -candidatos en 1999 y 2003 bajo la dirección de campaña de María Inés Vollmer-, Mazzón eligió a un ignoto senador nacional malargüino que, en contra de todos los pronósticos, se convertiría en gobernador. Ahora, el "Chueco" se encuentra ante un panorama similar, con un contexto que, a diferencia de 2011, no garantiza una victoria segura.