Cavallo, Kicillof... y el juez Griesa

Una mirada desde el exterior en torno al manejo de la economía argentina en la nueva democracia.

Foto: NA
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Hace aproximadamente 35 años atrás el que estas líneas escribe, en una reunión académica social que se realizaba aquí en Israel comenzó a conversar con el Profesor Dr. Micheal Bruno, ex Presidente del Banco Central de Israel y economista mundialmente reconocido.

No interesa el idioma en que uno dialogue, la tonada cordobesa siempre brota, siempre aparece, se destaca, consecuencia a ella en medio de nuestra conversación el Profesor Bruno me consulta si soy Argentino, ante la respuesta positiva repregunta, de qué provincia y al escuchar Córdoba como respuesta sus ojos se iluminaron, se olvidó de lo que hablábamos e inmediatamente el nombre de Domingo Cavallo surgió de sus labios, no hubo manera de interrumpirlo.

En aquel momento Cavallo no había aún saltado a los grandes titulares, pero para Micheal Bruno era una, para no decir la mejor mente que había conocido durante su paso como profesor en una de las más prestigiosas universidades de los Estados Unidos, decía que fue allí donde tuvo la suerte de conocerlo, si mi memoria no me es infiel creo que uno de los primeros libros de Cavallo está por él prologado.

Solo maravillas y alabanzas surgieron de su boca, recuerdo que dijo que entre sus compañeros, todos ellos hoy prestigiosos economistas internacionales, siempre Cavallo estaba un paso adelante, regresaba cuando los demás estaban yendo, que en ésa privilegiada mente no había imposibles.

Imagino los comentarios que ésta introducción traerá como respuestas, pero la intención al recordarlas y escribirlas no es de provocación, lleva otro destino.

Recientemente Cavallo reactualizó el nombre del Profesor Jacob Frenkel, ex Gobernador del Banco Central de Israel, Presidente de JP Morgan Chase Internacional y de muchos renombrados grupos financieros como la mayor autoridad mundial en reordenamientos de deudas soberanas.

Frenkel, que muy bien conoce a la Argentina no solamente por haber sido parte activa en el reordenamiento del 2001, sino también por mantener relación de amistad personal y profesional con muchos de los que hoy son los nombres más prominentes e influyentes dentro de los factores de poder económico, en grupos de conversación cerrados siempre manifestó que, para bien o para mal, Argentina era un caso de tratamiento atípico, como país por un lado y por estar los argentinos por el otro. Imagino el porqué de esto último, por deducción tengo la impresión que con claras intenciones económicas y políticas mucho ayudaron, por acción u omisión, a los fondos buitres para que el fallo del Juez Griesa se convalidara éste año, apuraron las cosas, de ésa manera la cláusula RUFO se convertía en la espada de Damocles limitando cualquier solución, jugaron – y lo siguen haciendo - en contra de la Argentina, tirando contra su propio arco.

La crisis económica financiera de los años 2008/9 en donde la caída del Lehman Brothers – hasta 1 minuto antes de su caída con calificación crediticia AAA en un marco de "economía floreciente" en la pluma de los principales analistas económicos - fue sólo un símbolo, dejó un antes y un después, de repente los monetaristas se convirtieron en expansionistas, la emisión monetaria como método de supervivencia se llevó los mejores elogios, la Reserva Federal en los Estados Unidos y el Banco Central Europeo inyectando miles de billones de dólares o euros a través de las compras de activos, la Escuela de Chicago cierra sus puertas, el premio Nobel de Economía debe ser entregado a la máquina de imprimir dinero, Gutenberg al podio en Estocolmo por el camino del absurdo.

Todo ha cambiado, lo único que se mantiene intacto son la guerra de presiones y aprietes para explicar el porqué sería catastrófico para Argentina – y en especial para los argentinos- el no cumplimiento con los fondos buitres, con el fallo del Juez Griesa, peor aún si la situación conduce a una cesación de pagos generalizada, a un default. Los buitres de adentro fogonean a los de afuera, uno realimenta al otro, el desgaste, la puesta en escena del caos por venir, política y negocios todo en uno

Presumo que si hoy el Profesor Frenkel fuera contratado por la Argentina para reordenar nuevamente su deuda soberana, ciencia ficción pura pues obviamente nunca sucederá básicamente por su estrecha relación con Domingo Cavallo, a pesar de sus compromisos con los grandes grupos financieros internacionales no vería con malos ojos el comportamiento y actuación del ministroKicillof, éste como figura nueva en el mundo de las grandes finanzas, aunque por veredas diferentes, rápidamente se ganó el respeto profesional e intelectual.

Pero si todo indica que la balanza está inclinada muy a favor de los fondos buitres no faltan aquellos que encienden una luz roja de advertencia, mientras más débil y frágil aparezca Argentina, mientras más esté contra las cuerdas es cuando las ideas "locas" florecen, dicen que en eso el Ministro Kicillof mucho se parece a Cavallo cuando de él el Profesor Bruno decía "que en ésa privilegiada mente no había imposibles". Y si lo dice alguien, circunstancialmente en Israel, muy cercano, casi tan cercano y pegado que se parecen una sola persona, a los estrategas del principal fondo buitre es toda una declaración de no tranquilidad para ellos. Me quedó grabada una expresión como dicha al paso, nuestro mejor apoyo estratégico está en dentro de Argentina misma, a buen entendedor pocas palabras…

Los cientos de miles de millones de dólares de Argentinos depositados en el exterior son mirados por ambos contendientes con objetivos diferentes, para los fondos buitres al investigar los gastos de Florencia Kirchner, hija de la Presidente, como si fueran dineros extraídos en forma no legal, es decir como que continuaran siendo de propiedad del Estado Argentino a fin de poner manos sobre ellos, también lo hacen con las investigaciones sobre Lázaro Báez y Cristóbal López, son un claro mensaje, son tiros por elevación que tienen como única intención embarrar, ensuciar la cancha extendiendo, generalizando la misma duda sobre los dineros de los argentinos depositados en el exterior

Del otro lado, desde la óptica Argentina, esos mismos depósitos en el exterior son mirados con tentación como la fuente que reemplace la financiación imposible de obtener por otras vías, alternativas varias en estudio.

Para unos el tiempo juega a favor, esperar al próximo gobierno para que acuerde con ellos mientras políticamente desgastan al actual, aprietan a través del potencial caos, para los otros el tiempo juega en contra, también mediante el apriete dividir a los acreedores, crear nerviosismo, un interesante juego de inteligencia y picardía, veremos.