"No antepongas nunca los intereses pequeños o personales a los altos enigmas patrióticos y no abandonando jamás la línea recta que yo seguí en mi azarosa existencia, habrás rendido el mejor homenaje a mi memoria"; Leandro Alem (1842-1896), fundador de la Unión Cívica Radical.
Las palabras del padre del radicalismo resultan, como mínimo, anacrónicas en la embarrada coyuntura política contemporánea.
Para muestras de ello basta pasar un cepillo a contrapelo a la semana pasada, cuando Julio Cleto Cobos quedó supeditado a una especie de radicalismo "paralelo" que, sin querer ¿queriendo?, estaría beneficiando al partido oficialista.
Vamos a los indicios:
Primero: los "Néstor" Parés y Majul, diputados provinciales que responden al precandidato a gobernador, Alfredo Cornejo, salieron a exigir definiciones al Cleto.
¿La razón?: el intendente de Godoy Cruz se presenta, últimamente, preocupado por perder protagonismo en la carrera electoral y mandó a pedir al ex gobernador que evite las especulaciones y aclare si pretende, como él, jugar nuevamente por el Sillón de San Martín.
Lo hizo luego de concertar un acuerdo con el líder del PRO, Mauricio Macri, y embarrar aún más su relación con el Cleto.
Sirva el archivo periodístico para recordar que, hace unos meses, Cornejo y Cobos compartieron un mismo acto en Godoy Cruz (la refuncionalización de Puente Olive) en donde dejaron entrever sus posiciones incompatibles.
El primero, puso en condición de "iguales" el modelo de gobernar de Hermes Binner y el del Jefe del Gobierno porteño. Mientras que Cobos, compartiendo el mismo escenario, lo contrarió advirtiendo: "Nosotros hemos elegido un espacio que es el del socialismo y ellos no admiten la más mínima discusión al respecto".
Como fuere, el pedido de Cornejo de esta semana despertó una serie de especulaciones políticas y periodísticas respecto a que Cobos se bajaría, entonces, de su precandidatura a la presidencia en el espacio Frente Amplio Unen (FAUnen) para jugar como sucesor de Francisco Pérez.
Segundo: estratégico o no, Cobos se llamó al silencio y evadió cualquier tipo de consulta periodística hasta que, por fin, el sábado atendió a MDZ y luego de que Clarín titulara "Reacción de Cobos: avisó que se verá con Massa".
En conversación con este medio, el Cleto negó estar pensando jugar por la gobernación ratificando, así, su precandidatura a presidente. Además, reconoció que conversó con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, aunque lo suavizó con el concepto de "acuerdos de gobernabilidad".
A modo de GPS hay que decir que el primero de los indicios responde a ese radicalismo "blue" que surgió como saldo del cónclave de FAUnen en San Fernando, como bien lo describió el periodista Rubén Rabanal para Ámbito Financiero.
Una especie de radicalismo "paralelo" y "real" preocupado en mantener y preservar la fuerza en las provincias tras varios años de haber perdido territorio gracias a la Concertación K que llevó a Cobos a la vicepresidencia. En esta línea, se ubica, entre otros, el mendocino Ernesto Sanz, actual presidente del partido a nivel nacional y presidenciable dentro de la coalición FAUnen.
Claro está que para Sanz, Cobos representa una amenaza en las PASO. Pero, además, el senador nacional responde a su aliado, el hombre de Godoy Cruz, Cornejo, y juntos continuarán bregando por las alianzas con el massismo y el macrismo.
En la vereda de enfrente está Cobos, en lo que Rabanal calificó de un radicalismo oficial -haciendo un parangón con el dólar oficial-, con aquéllos que pretenden que la fórmula presidencial del FAUnen salga del radicalismo, argumentando que ya tienen un alto costo que pagar por haberse aliado con otros sectores políticos.
Sin embargo, en plena guerra con los "paralelos" el ex vicepresidente admitió tener que impulsar una convocatoria con todos los sectores de la oposición y "no sólo con Massa" -aclaró- para fijar "acuerdos de gobernabilidad". En ese sentido, habló de "nueva política" aunque, le guste a quién le guste, los nombres que resuenan son viejos conocidos.
El desafío de este radicalismo "oficial" será, entonces, lograr que el "blue" no se dispare demasiado poniendo, aún más, en jaque su discutida credibilidad.
Pero, hay más indicadores que hablan de una disparada del blue y de la trampa contra Cobos...
Un hombre del massismo mendocino, Daniel Cassia, confió a MDZ que en la semana se juntó con "más de 40 dirigentes radicales" que responden al ex gobernador Roberto Iglesias, alguien que, en efecto, ha sabido comportarse como un radical "blue" propiciando fracturas en la UCR para que transcurrieran por el medio Celso Jaque o Francisco Pérez.
Asimismo, el massismo provincial se encuentra más que dividido y pobre de números con un Jorge Difonso, ex ganso convertido al Frente Renovador, que adelantará las elecciones pudiendo, con suerte, aspirar a perpetuarse como intendente.
En ese marco, entrando en el terreno de las permitidas especulaciones, no resulta impensado considerar que Juan Carlos Mazzón, el operador político del PJ, esté ideando todo esto. Sobre todo si se considera que, recientemente, manifestó: "Quiero peronistas en todos los cargos".
En suma, todo un juego pensado para hacer tambalear a la oposición y que el peronismo gane terreno a como dé lugar.
Como si todo hasta aquí resultara poco, en la semana el referente mendocino de la Coalición Cívica de Elisa Carrió, Gustavo Gutiérrez, definió claramente lo que le sucede a los radicales "blue": "Tienen vocación suicida. Teniendo los mejores candidatos a gobernador desde 1982, van a hacer algo para perder".
Casi en el mismo sentido, el analista mendocino Enrique Zuleta Puceiro dudó que la UCR pueda ganar en Mendoza justamente por presentarse propensa a las divisiones "paralelas".
A modo de reflexión y de conclusión, resta decir que a menudo quienes pregonan los acuerdos electorales a como dé lugar argumentan que la forma de hacer política ha cambiado en el último tiempo y destacan: "La gente ya no vota partidos políticos, sino personas".
Ahora bien, sin pretender ser más papista que el Papa, ¿dónde quedó la ideología política-partidaria? o, en palabras del siempre bien iluminado de Alem, ¿dónde los "altos enigmas patrióticos"? Bueno, esto sí que no es nuevo: los intereses mezquinos y/o personales existen desde que el mundo es mundo; sucede que algunos lo disimulan mejor que otros.
*Jimena Catalá