El código de convivencia busca coartar la libertad

Es una ordenanza represiva con la que pretenden responder a la crisis social, propia de una clase política abstraída.

El código de convivencia no es más que un compilado de ordenanzas y decretos que buscan coartar la libertad de los jóvenes y trabajadores que viven en la Ciudad de Mendoza. Lejos de buscar una mejor convivencia entre los distintos sectores como quien está a cargo de la intendencia plantea, lo único que busca es seguir prohibiendo las movilizaciones, el trabajo de artistas callejeros y toda expresión artística, cultural y política que se pueda llevar a cabo en el éjido municipal, y que vaya contrario a los intereses del poder político de la comuna. 

En este sentido, vemos como un decreto, que se reedita para seguir atentando contra los derechos de quienes salen a luchar. Es una ordenanza represiva con la que pretenden responder a la crisis social, económica y laboral por la que está pasando el país y la provincia. Sólo una casta política que vive abstraída de la realidad y cómoda en sus privilegios materiales, puede pretender impedirle a la juventud y los trabajadores marchar por las calles. 

Con respecto a la situación de los músicos callejeros, de la que tanto se habla, este proyecto de ordenanza no avanza lo necesario como para garantizarles poder trabajar a todos en el espacio público. Si bien derogarían el artículo 49 de la ordenanza 10592/79 que es el que prohíbe el trabajo de los músicos en la Capital, y permitía, hasta la sesión del pasado martes 14, en donde quedó sin efecto, que se le retiraran los instrumentos a los músicos, a menos que cuenten con un permiso que la misma municipalidad otorga a discreción. Es decir, que el único supuesto avance para los trabajadores, como hubiera sido permitir a los músicos callejeros trabajar libremente en la Ciudad, es en realidad solo una maniobra técnica, ya que mantiene la prohibición de la ordenanza de la dictadura militar.



Estamos en contra de estas medidas que tienden a la prohibición en los espacios públicos de un sinfín de actividades que hacen a la vida de la juventud y de los trabajadores y trabajadoras, no solo de la Ciudad de Mendoza, sino de la provincia.