No pretendo hacer largas disquisiciones económicas pero si poner el ojo en torno a algunas cuestiones del presupuesto 2015.
En primer lugar, se continua capitalizando a los organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, otorgándoles un dinero que luego nos prestan y nos cobran con intereses.
Mediante al artículo 30 se establece un límite de 10500 millones de pesos para el pago de deudas previsionales y por el artículo 38 se fija en 11889 millones de dólares el pago de servicios de la deuda a los acreedores extranjeros.
Además se autorizan operaciones de crédito público (deuda) por 50331 millones de dólares.
Y, no hay que olvidar que se autoriza al Jefe de Gabinete a realizar cualquier restructuración presupuestaria del modo en que él lo disponga, según consta en el artículo 5.
Párrafo aparte merece la variedad de "dibujos" que contienen las estimaciones. Solamente recordar que el año pasado se calculó una inflación de 10 por ciento, un dólar oficial a $ 6,40 y que además del déficit se amplió el presupuesto en 200000 millones de pesos.