Todo ser humano tiene derecho al conocimiento de si verdadera identidad biológica. Porque la identidad No se negocia. Por ello cuando la identidad de una persona haya sido alterada, sustituida o suprimida, entendemos que es obligación del Estado de arbitrar, reparando la situación de los afectados.
Dicho flagelo se vio cristalizado con toda impunidad por el Estado en la época dictatorial, motivos por el cual la búsqueda de esos niños apropiados los cuales con el arduo trabajo de Organizaciones de Derechos humanos van logrando encontrarlos. Sabiendo que al existir una meseta legal que nos deja, a todos aquellos que al igual que esos niños fuimos sustituidos de nuestra verdadera identidad de origen,y quedando fuera de toda legislación sobre el tema, lo cual hace que los casos de tráfico de personas, sean vulnerados y desplazados.
Teniendo en cuenta que las finalidades que tiene el trafico de persona no solo es integrar a ese menor a una familia, modificándole su identidad, sino también el tráfico de órganos, explotación sexual, trabajo esclavo etc.
Tomando en cuenta que diversos Tratados Internacionales garantizan y amparan el derecho a la identidad y Argentina adhirió a ellos,sin cumplirlos vemos que desde el Estado se ha desprotegido a esas personas, viéndose violados sus derechos personalísimos.
Lamentablemente en nuestra sociedad nuestros casos se encuentran "naturalizados",cuando esto no debería ser así. Anotar a un hijo como propio, cuando no lo es, intermediar en la entrega de un niño ya sea robado, vendido, sustraído de la esfera de custodia; recibir al menor y criarlo como propio, son modalidades del tipo antijurídico, por ser parte de las modalidades del tráfico de niños, los cuales son tratados como mercancía debido a la demanda existente hasta hoy en día.
El efecto emocional que causa enterarse de la mentira que es víctima, la imposibilidad de poder investigar y llegar a la verdad generan daños y consecuencias en el ser humano al cual lo acompañan a lo largo de su vida, causando un quiebre emocional por la necesidad de saber .
El daño causado a un niño no solo vulnera su identidad ,sino también su libertad, su honor, su dignidad, su salud y la fe pública.