Otro ejemplo del doble relato K

Acuerdos con el Vaticano y beneficios para las empresas, el lado B de la reforma.

Foto: TELAM
Foto: TELAM

Es un nuevo ejemplo del doble discurso kirchnerista, que esconde detrás de un par de artículos progresistas cientos de artículos que atentan contra los derechos de las mujeres, de los trabajadores y de los pueblos originarios y que favorecen la impunidad de los poderosos.

El apuro del Gobierno tiene que ver con su acuerdo con el Vaticano, y esto los bloques mayoritarios de la oposición no lo mencionan porque están de acuerdo en lo que hace a la injerencia de la Iglesia en el Código Civil. Ocultan el pacto de Cristina Fernández y del papa Bergoglio porque tienen los mismos compromisos que el oficialismo con la Iglesia católica, que es la que impulsa esta reforma reaccionaria. 

¿A quién le cabe alguna duda de que estamos sentados acá tratando esto porque hace solo diez días hubo un almuerzo en Roma? Nosotros rechazamos este tratamiento exprés porque es fruto de un pacto del Gobierno de Cristina Fernández con la jerarquía de la Iglesia.

Vamos a tener que inventar un nuevo término en política: nació el ’progresismo clerical`. 

El gobierno se la pasa hablando contra los buitres y los Griesa, y en este proyecto de Código Civil afianza las prórrogas de jurisdicción, como también lo van a hacer en la nueva ley petrolera, dándoles más poder a los buitres y a las empresas. Con este nuevo Código ganan los buitres.

En síntesis se trata de un proyecto propatronal y contrario a los derechos del pueblo trabajador. Se contemplaron todos los viejos reclamos de los empresarios, que ahora van a poder evadir mejor su patrimonio frente a demandas laborales, y que limitan los derechos de los trabajadores frente a las empresas. Están sancionando nuevas formas de promover el fraude laboral.