Caricias y abrazos

Manos que acarician, brazos que abrazan, caminos que se construyen a empujando entre todos.

Manos. Manos amigas, manos anónimas, manos que hacía mucho que no sentías. Manos que vuelan desde remotos paisajes, manos que llegan de ahí, del que está a tu lado todos los días.

Manos que llegan para acariciar. Y abrazos. Desde lo más profundo de las almas te dan abrazos que te abrigan.

Y uno sabe que van a faltar vidas para agradecer todas esas caricias que llegan, que te cuidan, que te empujan. Que al fin y al cabo también para eso sirven las manos y los brazos, para empujar, para no dejar que te detengas, para que se sigan abriendo caminos mientras todos nos empujamos, los unos a los otros, para el mismo lugar.

Manos y brazos. Caricias y abrazos. Y los cariños que no saben de fronteras.