“Un siglo por Chile” es el nombre del documental que María Isabel “Coti” Donoso realizó con motivo de la conmemoración de los 100 años del Partido Comunista de Chile, y que se exhibirá este viernes 28 de septiembre a las 21 hs., en la sala Ana Frank, ubicada en Maipú 230 de la Ciudad de Mendoza.
“Coti” Donoso es documentalista, psicóloga, docente universitaria y para la realización de este trabajo rescató imágenes inéditas y testimonios históricos y actuales de los momentos más importantes de la vida de esta organización política, resumidos en los 80 minutos que dura la película, para lo cual fue asesorada por Julio Ugas y Juan Andrés Lagos, ambos periodistas e integrantes del Comité Central del partido.
El Partido Comunista de Chile fue creado el 4 de junio de 1912, con el nombre de Partido Obrero Socialista, con la participación del emblemático dirigente popular Luis Emilio Recabarren y una treintena de trabajadores más en la ciudad Iquique, al norte de Chile, donde había una gran concentración de mineros que trabajaban en la explotación del salitre. Es destacable la participación en su fundación de una mujer, Teresa Flores.
Bajo ese nombre se fue extendiendo por todo el país y en el año 1922 se adhirió a la Internacional Comunista, cambiando su nombre por el de Partido Comunista.
Desde entonces, se ha caracterizado por ser una organización política con gran raigambre popular y cultural en Chile. A sus filas se incorporaron y participaron activamente artistas de fuerte compromiso con las luchas sociales y políticas del pueblo chileno, como Violeta Parra, Víctor Jara, José Balmes, Graciela Barrios, Roberto Matta; grupos musicales comoQuilapayún, Illapu, Inti Illimani tuvieron y tienen entre sus integrantes a militantes comunistas. También su influencia se extendió al mundo de la literatura y de la ciencia, con Pablo Neruda, Pablo de Rokha, Luis Enrique Délano, Volodia Teitelboim y Alejandro Lipschutz, entre otros destacados exponentes.
El desarrollo de una política de unitaria y constructiva con otros sectores democráticos y de izquierda dio lugar a la formación de diversos movimientos frentistas que fueron alcanzando lugares de relevancia en los gobiernos municipal, provincial y nacional en Chile. El primer hecho que confirmó esa política fue el triunfo del Frente Popular en 1938, con el radical Pedro Aguirre Cerda como Presidente. Este mismo Frente Popular volvió a triunfar en 1941 y en 1946, con Gabriel González Videla, quien cediendo a la política macartista norteamericana, dispuso la ilegalidad del Partido Comunista y ordenó la detención de miles de militantes, entre ellos la del joven senador Pablo Neruda.
El avance del movimiento popular chileno logró recuperarse de ese y otros golpes que los sectores conservadores y reaccionarios dieron tratando de frenarlo. Y el triunfo de Salvador Allende en 1970, como candidato del frente Unidad Popular significó una grave derrota para los planes de la derecha, y del gobierno de EE.UU. El cumplimiento del programa de gobierno que había acordado el conglomerado de la izquierda dio lugar al inicio de una serie de maniobras desestabilizadoras y antidemocráticas, que culminaron con el cruento golpe de estado encabezado por Augusto Pinochet y que significó el asesinato, la detención, tortura y asesinato de miles de chilenos, entre ellos muchos militantes del Partido Comunista.
A pesar de todos estos golpes, el Partido Comunista de Chile sigue siendo una fuerza representativa, con una gran presencia en los movimientos sociales, como el estudiantil, con Camila Vallejos como figura emblemática, en el sindical, con el reciente triunfo en las elecciones de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la presidencia de Bárbara Figueroa, y a pesar del carácter restrictivo y discriminatorio del Constitución heredada de la dictadura -y que ningún gobierno postdictatorial ha modificado- ha logrado la obtendión de diputados, concejales e intendentes en el limitado sistema político chileno.
Tal vez una de las claves de su permanencia y desarrollo en la historia de Chile esté en esos versos que Pablo Neruda escribió hace décadas en homenaje a su partido y que terminan diciendo: “Me has hecho indestructible porque contigo no termino en mi mismo”.