Otra carta a una señorita en París

Mendoza 25 de agosto de 1916

Querida Nené: Mi apreciada amiga no sabés la envidia sana que les tengo y el arrepentimiento de que Washington no haya querido que  emigráramos con ustedes el año pasado. Cuando llegan noticias de París no puedo menos que envidiarte. Aquí hay mucho conflicto, mi marido no puede solo con la bodega, ahora mismo hay paro de toneleros, pero ojalá fuera eso solamente, los fideeros también paran y la ciudad se ha llenado de inmigrantes italianos que son todos unos vulgares anarquistas, andan armando sindicatos nuevos cada día. Imaginate amiga, están peleando por una ley de descanso dominical! Ya lo dice el diario de hoy, parece que finalmente lo han logrado, copio el titular del diario: "Las corrientes equivocadas de opiniones y tendencias rebeldes están alterando la tranquilidad del pueblo", los sindicatos pelean ahora contra la prensa!... la acusan de Pro-Patronal!!!.

Por suerte la policía participa y reprime estos desmadres, han comenzado a poner orden en este merengue de todas las cosas que pretenden, mirá mejor sentate que te vas a caer: quieren aguinaldos, viáticos, indemnizaciones y licencias!!!! ahora han logrado otra cosa, y no te sorprendas al leer, después de la jornada de 14 horas van a trabajar 7 al día siguiente. Hoy han paseado con carteles por la calle en uno de ellos dice: "La prensa y el estado acompañan al capital".

El gobierno provincial pobre... hace tres meses que no les paga a los maestros menos mal que mi marido y unos amigos se juntan en la casa de Emilio Civit y les reciben los bonos con un descuento del 40% nada más, no, si hasta esa suerte tienen!

Menos mal que todavía las sirvientas no se rebelan, aunque sigue siendo casi imposible encontrar gente decente que prefiera trabajar a vivir de la limosna. El diario publicó la semana pasada y lo dijo clarito: "Nuestra servidumbre peca de torpe es una calamidad, son rateras muchas de ellas vagas y viciosas, y los obreros que ganan el doble que ellas son todos alcohólicos, viciosos, jugadores que duermen en los garitos".

Ahora querida Nené han dictado una ley nacional, un tal Bialet Massé dice que solo se puede hacer trabajar a los niños desde los 13 años, el gobierno de la ciudad se avivó y los contrató primero y los hace limpiar la ciudad hasta los domingos.

Cambiando de tema, ayer por la noche me puse el vestido de jersey, ese que me mandaste de la Coco Chanel, causé furor entre todas mis amigas vestidas con esas blusas de jabot, y esas hebillas de strass, se ven ridículas con esas mantillas de seda envolviendo esas pelucas con bucles hasta la cintura, todo el mundo se da cuenta que no son reales! Los hombres como siempre están a la moda, poco se nota el cambio en ellos, hoy Washington se estrenó un sombrero de copa precioso que trajo de Buenos Aires, estuvo allí con los muchachos del club de la calle Sarmiento, allí donde van a funcionar la legislatura dentro de unos años. Como verás, estoy inventando la prolepsis.

Menos mal que algunas cosas no han cambiado, el gobernador tiene que ser católico, apostólico y romano y por suerte se cumplirá por muchos años, hoy leí que en el siglo XXI también seguirá así, estoy leyendo ciencia ficción, esas son tus influencias europeas, la novela dice que los legisladores tampoco pueden ser discapacitados, igualito que ahora.

El libro ese dice que en Buenos Aires en el 2012 el estado nacional seguirá pagando el sueldo a Arzobispos y obispos, y que van a ganar un poco menos que un juez, eso me parece fantástico, yo creo en la ciencia ficción, algo de cierto hay en eso que escriben esos locos, dice también que los investigadores van a ganar menos de la mitad que los clérigos.

La noche que estrené el vestido fuimos al cine Centenario en 9 de Julio y Las Heras, están pasando Amalia, de Pablo Mármol, creo, es hermosa la película. Te voy a mandar la novela por encomienda.

Ha comenzado a llover en mí, Nené, me duele ver este país perdido en la nada, con esas calles de piedra y esos caballos que dejan todo ese excremento en las calles, he cerrado las cortinas y el postigo.

Me olvidaba, mi marido se sigue bañando con agua fría, ¿podés creerlo? cuando al fin tenemos agua caliente, el señorito dice que no le gusta que se empañe el espejo porque no se puede ver!
Bueno, amiga, eso es todo por acá, espero que estés bien, nos escribimos pronto, mandame noticias frescas de la ciudad luz, las atesoro ansiosamente!

Te manda un abrazo inmenso tu amiga Dolores.

Miguel Lisanti