"Con dos animales de cada especie, Moyano buscará en la Plaza la fortaleza que no halla en la lucha gremial. Su querella política con Cristina es inspirada por crudos intereses y por un espejismo ideológico, que lo devuelve a las guerras de su juventud contra zurdos e infiltrados. Perdido en el tiempo y el espacio, intenta disputarle el poder a la presidente electa hace ocho meses con el 55,4 por ciento de los votos. Llamativa simultaneidad con el golpe en Paraguay y el viaje de Scioli".
La columna de Horacio Verbitsky