Paro de 72 horas en el transporte de combustibles y amenaza de extener el conflicto a todas las modalidades del transporte y en todo el país. También advertencia de movilizar cien mil camioneros a Plaza de Mayo. Esa fue la respuesta de la flia Moyano a la negativa de los empresarios a otorgarles el 30 por ciento de aumento y del gobierno a eliminar el impuesto a las ganancias.
Después de responderle a través de un dirigente desgastado como el vice Amado Boudou, varios ministros del gobierno hablaron de extorsión, y que el Estado garantizará el abastecimiento. Preparan denuncias penales y una fuerte respuesta política. Lo cierto es que los dos dirigentes políticos más poderosos de la Argentina, y ex aliados estratégicos, se preparan para una batalla final.
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