Y. P. F (Ya Pusimos Fangotes)

En esta ligera semana que se va vimos recrudecer el minué con YPF, la empresa petrolera nacional o española o mixta o ex nacional o para-nacional o semi estatal ma non tropo con amigos y ex amigos entreverados...como quieran llamarla; su status nadie lo tiene muy claro. Mientras las provincias fogoneadas por La Gran Jefa insistían en escamotearle las áreas de exploración y explotación que ellas mismas les habían otorgado cuando todos nos queríamos tanto, la acción de la firma cotizaba menos que el progresismo en el diario La Nación, con lo cual (repito algo que ya escribí aquí, mal que me pese) algunos vivarachos se llenan-llenarán de plata. Esta manganeta servirá en su momento para que se la compre, se la expropie o se le metan socios de prepo, que se instalarán a cambio de arrimar escasas monedas. Son posturas que pugnan entre sí dentro del propio gobierno, y la pelea no es pequeña. Desde aquellos que sueñan con Kristina proclamando (cual Hugo Chavez con pollera y vaporosos cabellos): “¡¡¡Nacionalízece!!!” o “¡¡¡Exprópieze!!!”, hasta los que aspiran a crear una empresa mixta que sirva para meter a sus cómplices privados, más varias posturas intermedias, 

Pero todo esto no son si no circunstancias volátiles, aún siendo muy importantes, y tan cambiantes como los títulos de los periódicos o más. Hay una cuestión de fondo de la que pocos hablan, y a esta altura ya es una herida absurda: Desde su fundación hasta acá...¿Cuanto caranchos nos ha costado YPF, ehhh? Que yo sepa, los emporios petroleros del tamaño de esa empresa han fomentado el bienestar de los países que los crearon, especialmente si se mantuvieron dentro de la órbita estatal. Y si incorporaron capitales privados, al rato se volvieron multinacionales de esas que hacen temblar las bolsas del mundo cuando su presidente estornuda. Ya se dijo por décadas: “Es la única petrolera del planeta que pierde dinero”. Semejante afirmación se volvió un lugar común, una de las tantas verdades rantifusas que creamos y nos imponemos con un talento para la autoflagelación que envidiaría el más zarpado masoquista. A estas alturas, ni vale la pena discutirlo. Lo que vemos es que (aún contando con prebendas inimaginables en cualquier otro país) a Y.P.F no le alcanza siquiera para darnos el combustible que necesitamos hoy, y ha sido una especie de barril sin fondo por media centuria. ¿Explicaciones? ¡No, ni te lo sueñes! En realidad, podés escuchar tantas como interlocutores encuentres, pero seguro que ninguna te va a resultar creíble, a menos que hayas comprado alguno de los “relatos” en circulación. Tal vez lo único entendible es que casi siempre fue manejada por políticos argentinos, y quizás ahí está la madre del borrego, digo...

Atormentado como siempre, me dirigí a lo de mi amigo el lobbista profesional Donato Rante, alguien con aptitudes trepadoras dignas de la cruza de un chimpancé con una enredadera de jardín. Lo atajé pocas horas antes de que se subiera a un avión repleto de gobernadores, funcionarios de tres niveles, intendentes, periodistas adictos a todos los anteriores, gacetilleros con cargo al Estado, secretarias multifunción con rodillas acolchadas y chupamedias de variado pelaje. Partirían en alegre montón rumbo a lo más lejano del Oriente, a ver si entre todos venden algunos frascos de aceitunas y un par de botellas de vino. Suponía yo que él podría aclararme algo porque siempre se mantuvo cerca de todas las mesas donde se corta el bacalao, independientemente de cual sea la administración de turno y su ideología. Esto último es algo que solo le sirve a Donato  para dos cosas: 1) Para saber qué desea fingir cada mandamás y adaptar lo suyo  a eso. 2) Para carcajearse de quienes se lo creen.

YO: Decime un poco; ¿Cuando y como terminará el conventillerío con YPF, y cuanto estaría costando?

DONATO RANTE: Son demasiadas preguntas, macho. Tenés que acostumbrarte a no preguntar tanto...¿para qué?

YO: ¿¡Para qué!? ¡Para saber como viene la mano, la de ese dedo que me están metiendo por allá atrás! No me vas a decir que tantas idas y venidas con YPF no implica que algunos se estén forrando de guita a costillas de muchos...

D.R: ¡Querido...! Eso acá es tan natural como que el sol salga todos los días. Siempre tené presente un axioma nacional: “Cuando hay algo que no se entiende, es porque alguno se prendió”. Esa es la gran verdad criolla que José Hernandez no incluyó en el Martín Fierro.

YO: Claro, dicha por el viejo Vizcacha. Pero bueno, todavía no me has contestado...

D.R: Veamos; acá juegan varios factores. Si el Vice sigue emporcándose, habrá que apretar el acelerador con lo de YPF para sacarlo de las primeras planas de la corpo mediático-enemiga. Entonces podremos esperar que se la compren nomás, porque eso de expropiarla chavísticamente puede ser bastante más caro (hay que indemnizar), aunque los camporitos y otros influyentes integristas lo ven con buenos ojos.

YO: Y si, varios ya se están relamiendo, mientras encargan más trajes de Tom Ford para lucir durante la ceremonia en la que, imaginan, les pedirán salvar a la empresa para mayor gloria del proyecto nacional y popular. ¿Y de donde saldría la guita?

D.R: Un momentito, que no todo es plata...hay cosas que el dinero no puede comprar; para todo lo demás existe el ANSES. De ahí unos 4000 palos verdes como para ir empezando, o dejar una seña, digamos.

YO: ¡Glup! ¡Eso sale de mí bolsillo, y a mí nadie me preguntó nada! Ya sé que no lo van a hacer tampoco,,,Pero dicen que YPF valdría unos 12 mil.

D.R: Entonces empieza la ingeniería financiero-política. O sea la incorporación de capitales amigos que quiera sumarse a la gesta de nuestra emancipación energética. Les hablaremos con el corazón y responderán con el bolsillo (poniéndola) o Moreno los revienta. 

YO: ¿Otra gesta más? ¿Y no se podría hablar de una operación económica por la cual un Estado Nacional adquiere parte o la totalidad de una empresa de energía cuyo funcionamiento no le conforma, y empieza a operarla con el auxilio de capitales particulares?

D.R: ¡No te pongas neoliberal! ¡Acá todo debe ser una gran gesta, o no será! ¡Funcionamos con tracción a epopeya, y en la disyuntiva entre hacer las cosas manso y tranquilo o hacerlas batiendo el parche de la grandeza en medio de fanfarrias épicas por la cadena nacional, optamos por esto último porque así disfrutamos de los discursos que ELLA nos regala con su infinita generosidad y sabiduría! Y copamos los títulos, como quien no quiere la cosa...

YO: No sé por qué no me sorprende lo que decís. Es very tipical Peronism, para los que dicen que este gobierno no es peronista...

D.R: Es que estamos en un gobierno absolutamente peronista, mal que le pese a los resentidos de adentro y de afuera. Seguimos estrictamente las enseñanzas del General...

YO: Si, del General Motors. Pero bueno, iré preparándome para ver con la mayor tranquilidad posible como volvemos a ponernos para tener algo que nunca debimos dejar y que en realidad siempre fue nuestro, a menos que me hayan mentido perramente por décadas y lo sigan haciendo.

Dejé a mi amigo en la tarea de armar sus valijas para emprender el viaje a los confines del mundo en plan turísticomercial oficialista y en nombre de todos nosotros, no sin antes encargarle alfajores singapureños...digo, como para recibir algo a cambio de mi humilde aporte al esparcimiento de nuestra clase dirigente, que bien lo merece.

Hasta la semana que viene, creo.