El verdadero culpable del pedido del fin de los DDHH

Cada vez que sucede un acontecimiento como el de Matías Quiroga, la opinión pública toma postura en contra respecto a los derechos humanos, con todas las críticas que eso acarrea. De más está decir que es un pensamiento peligroso ya que se pierde perspectiva sobre el verdadero significado y sobre las consecuencias que acarrearía la verdadera supresión de los mismos.

Al ser un hecho que por suerte lo puedo ver desde afuera, puedo llegar a analizar desde diferentes perspectivas, equivocadamente o no, este pedido: Así como se justifican muchas veces a las personas que cometen hechos delictivos, culpando a la sociedad, la educación, la formación, también se podría justificar a los demandantes del fin de los derechos humanos con la situación que están pasando, cómo les toca de cerca o el hastío hacia la inseguridad general.

Paradójicamente, la mayor parte de estas personas que hace este pedido, no son dictatoriales, ni gente de extrema derecha, ni con grandes intereses políticos o económicos, sino que son ciudadanos que en su vida actúan cívicamente, trabajan, estudian o simplemente “cumplen” de buena forma con lo que se exige en una buena sociedad. Por lo que uno puede pensar que las reacciones que generan estos acontecimientos no son del todo concientes, y que si uno se pone a ver en frío, no sería lógico que personas de bien deseen el mal, por lo que afirmo que el verdadero pedido de la sociedad no es el fin de los derechos humanos, por más que se quieran tomar esas palabras oportunamente para hacer bandera. Dicho en otras palabras, aunque el mensaje no sea claro en momentos de tensión, si se tiene ganas, se entiende qué se quiere decir.
Por lo cual uno se puede preguntar ¿quién es o quiénes son los verdaderos culpables de generar en la sociedad un pensamiento peligroso como este?

Aclarando nuevamente la posibilidad de equivocarme, deduzco que son quienes les conviene la defensa de los mismos, pero como medio, no como fin (importa más la defensa de los derechos humanos para así lograr tal objetivo y no simplemente la defensa de los mismos en sí), como así también quienes no actuaron en el pasado y quienes no actúan actualmente para evitar los hechos que desembocan en un acontecimiento así.

Las causas pueden ser muchas según quién las mire y desde las perspectivas que se miren, entre ellas, y quedándome corto, son desde la conveniencia de la falta de educación, de acceso a las necesidades básicas y de un sistema contenedor, hasta la desidia general de toda la clase dirigente, pasada y actual (oficialista y opositora), más preocupada por mantener su orgullo intacto y sus banderas, alimentando un sistema democrático corrupto y contaminado, que por realmente actuar a priori para no tener que lamentar hechos como éste.

Así como el pedido del fin de este tipo de democracia no significa estar a favor de un sistema dictatorial, tampoco el pedido del fin de los derechos humanos significa lo que algunos, de forma conveniente, puedan analizar literalmente de esas palabras.

En fin, considero que el verdadero culpable del fin de los derechos humanos es, como dije, un sistema sucio y perverso alimentado por quienes le conviene que sea así en vez de dedicarse a sanearlo y de trabajar por su mejora.


Pablo M. Zavi
DNI: 31.029.097