Mi nombre es Hugo Andrés Alejandro Patel, soy becario de FONBEC desde el 2007 y quiero compartir mi experiencia como becario y como estudiante. Actualmente tengo 19 años, soy de la provincia del Chaco - Sáenz Peña, donde realicé todo mi primaria, teniendo el honor de ser abanderado; y el primer año de la secundaria.
Me vine a vivir a Córdoba cuando tenía 13 años con mi mamá de corazón (fui adoptado cuando nací), en marzo del 2006, buscando la compañía de unas tías, pues perdimos nuestra casa y no teníamos donde vivir. Mi vida dio un vuelco terrible, mi mamá muere a los dos meses de mudarnos.
Me alojan las hermanas de mi madre durante tres años, mientras tanto, trabajé en una farmacia y seguí estudiando, no quise bajar los brazos y tuve la bendición de ir al colegio que para mí es el mejor Colegio Secundario, el “I.P.E.M. N° 250”, allí encontré una gran familia que me ayudó a fortalecerme y crecer… todos los profes me brindaron siempre su ayuda y un cariño que no tiene precio.
En el 2007 pude lograr algo que nunca me esperaba, saqué un premio a uno de los mejores promedios de la Provincia de Córdoba y me dieron $650 y con eso me pude ir a mi provincia del Chaco en las vacaciones del verano y ver a mi gente, a mis amigos, a mis vecinos, a mi familia.
A fines de ese año conocí a la Fundación FONBEC por medio de su fundador, Facundo Garayoa, quien me visitó en la casa de mis tías y fui becado. En los años posteriores seguí con mis estudios sabiendo que valía la pena y que había gente que se interesaba por mí, por mi desarrollo, por mi crecimiento, como FONBEC, como mis profes, etc.
Ya en el 2009 empecé a dar clases de apoyo a todos los chicos de mi cole, especialmente a los pequeños, y además creamos -con la ayuda de otros compañeros- un coro. Al principio costó porque era un colegio técnico y la mayoría varones… la verdad es que es difícil hacerlos cantar… primero empezamos con seis y al finalizar el 2009, en el acto de fin de año, fuimos 25; qué alegría! alegría que se completó cuando me entregaron la bandera, fui abanderado de mi querido colegio secundario.
A punto de egresar, quise que el coro siguiera creciendo y continuara, entonces comencé a integrar alumnos de todos los años y turnos, terminamos el 2010, con 44 chicos y profesores. Finalicé el 2010 con el mejor promedio de mi cole y lo más importante: mejor compañero.
Ese año, me tuve que mudar, me recibieron en su casa y con mucho afecto, familiares de mi preceptor.
Durante estos tres años FONBEC siempre estuvo acompañándome, en especial Facundo Garayoa, quien además de un trabajo me encontró otro lugar donde vivir (otra mudanza): en la casa de Gladys, una voluntaria de la fundación, quien me trató como a un hijo.
Comencé la carrera de ingeniería electrónica, con miedo al principio… pero ingresé. Ya terminé segundo año, y me ha ido muy bien. Todos los esfuerzos que he hecho han sido con el acompañamiento de FONBEC, ya sea como becario o trabajando como lo estoy haciendo actualmente en una empresa que apadrina a estudiantes como yo.
Actualmente estudio, trabajo y soy becario de FONBEC, vivo solo, no tengo una familia como la gran mayoría de mis pares; mi familia es FONBEC y sus colaboradores, mis profesores y mis compañeros; por eso quiero transmitir en esta nota el agradecimiento eterno en mi nombre y en el de todos los becarios de la fundación, el aporte que hacen a mí me ayudo, me permitió seguir estudiando para poder cumplir un día mi proyecto de vida, que es ser un buen profesional y poder seguir ayudando a los demás.
Un protagonista de la inclusión social
Aquí, en primera persona, el testimonio de un joven que consiguió estudiar gracias al programa Fonbec. Ahora, mira el futuro de otro modo.