¿Una "novedosa" cirugía?

Recientemente se conoció la noticia de un importante procedimiento quirúrgico realizado a un paciente mendocino en el Hospital Lagomaggiore para el cual se contó con la ayuda de cirujanos de Capital Federal.

La técnica utilizada se desarrolló en los años 80 a nivel mundial, y desde entonces se ha utilizado exitosamente en cientos de miles de pacientes, permitiendo obtener mejores resultados oncológicos y sobre todo funcionales (masticación, deglución y habla) comparado con los métodos utilizados previamente. Se trata básicamente de un transplante de tejidos en un mismo paciente (no de un paciente a otro). Estos tejidos pueden incluir una combinación (puede ser piel y grasa, piel y músculo, o segmentos de hueso con o sin músculo y/o piel) que llevan intacta la irrigación a través de una o dos venas y una arteria, de pequeño calibre (2 a 3 mm); estos vasos diminutos deben "unirse" a arterias y venas de la zona receptora, para recuperar su irrigación. Puede utilizarse distintas “áreas donantes” del cuerpo, dependiendo de las necesidades reconstructivas (por ejemplo grandes defectos de cuero cabelludo, tumores de maxilares, lengua, faringe, cara, base de cráneo, reconstrucción post mastectomía, defectos en miembro superior o inferior por lesiones traumáticas o neoplásicas (tumores).

Se trata de cirugías de gran complejidad, de larga duración (entre 8 y 12 horas), que requieren generalmente el trabajo simultáneo de 2 equipos quirúrgicos; se necesita además instrumental específico, costoso; pero lo más importante es la conformación de un equipo altamente especializado, con capacitación específica, que incluye no sólo a los cirujanos, sino también al equipo anestesiológico, personal auxiliar de quirófano; y el personal médico y de enfermería que intervienen en los cuidados postoperatorios. Si alguna de éstas personas no poseen la capacitación adecuada o no se encuentran comprometidos, aumenta considerablemente la probabilidad de fracaso (necrosis o muerte del transplante).

En nuestra provincia específicamente, existen al menos 2 grupos quirúrgicos que han efectuado este tipo de cirugía en patología de cabeza y cuello, para la reconstrucción de defectos complejos (extensos) de tumores de maxilar superior, cuero cabelludo, base de cráneo, lengua, faringe, y por supuesto mandíbula (maxilar inferior), desde hace unos 10 años, y con buenos resultados. Tanto en instituciones privadas como públicas. Los cirujanos de éstos grupos fueron formados en los hospitales públicos provinciales como especialistas en cirugía general y posteriormente debieron continuar con la capacitación específica que requiere este tipo de práctica en instituciones del extranjero. Por distintos motivos, la provincia no cuenta en sus principales centros quirúrgicos estatales con la posibilidad de ofrecer en forma habitual este tipo de tratamiento a los pacientes de la región. Esperemos que este caso marque el inicio de la conformación de un equipo propio, con personal capacitado y motivado, para realizar este tipo de prácticas.

Un dato adicional: las técnicas de microcirugía han posibilitado uno de los avances más polémicos de la cirugía a nivel mundial, en centros selectos, el inicio de los transplantes faciales. Hasta la fecha se han reportado al menos 10 procedimientos exitosos (el primero fue en Francia, y posteriormente se publicaron casos de centros en EEUU, China, Inglaterra y España).