No tienen paz los radicales. Cuando no es Iglesias es el kirchnerista Fayad, y si no… es Cobos. O La Cámpora conectándolo al inflador a Alfredo Cornejo… O Armando Cammerucci al borde del box en la Legislatura, aunque con honor… Pero siempre hay un lío recién salido del horno radical. El último se venía cocinando de manera discreta hasta que el rumor se salió de los pasillos de la mano del enojo. Pero la verdad es esta: sin consultas previas a su partido, por las “de él”, como suele hacer Julio Cobos, se reunió dos veces con la decana de Ciencias Políticas de la UNCuyo y candidata a diputada nacional del Frente Amplio Progresista Graciela Cousinet, para ofrecerle un tentador lugar en la boleta que el ex gobernador mendocino encabezará –no tendrán los radicales clásicos manera de bajarlo- el año que viene. La idea es armar la fórmula Cobos-Cousinet. La decana, que ya es postulante a diputada nacional por el Frente Amplio Progresista junto a Alberto Montbrún, podría ocupar incluso el tercer lugar de la lista si la bronca radical es grande o si hay que negociar el segundo escaño, u ofrecerlo a otra fuerza. Esa es la ecuación, con un agregado. Graciela Cousinet está dispuesta a dar el “sí” en determinadas condiciones.
Las negociaciones venían sigilosas hasta que algunos radicales pusieron el grito en el cielo. Varios accedieron a hablar con esta columna con la condición de mantener sus nombres en reserva. Pero parece que en el bando de los que se oponen a abrir la fórmula de la UCR militan Alfredo Cornejo, Ernesto Sanz, los intendentes territoriales a excepción de Mario Abed, Roberto Iglesias, César Biffi, y hasta Juan Carlos Jaliff. Todos tienen sus explicaciones. La primera es de orden práctico: en las elecciones de 2009, el Frente Cívico Federal que entonces era “La Gente de Cobos” le sacó entre 20 y 30 puntos porcentuales al PJ según que sección electoral se considere o qué cuerpo de la boleta. Fue una paliza y metieron una cantidad de legisladores imposible de repetir el año que viene. De los 20 diputados que tiene la UCR 12 deben renovar sus bancas o dejar su lugar a otros. Y de los 13 senadores, 8 son los que se van o deben jugar la reelección. Es improbable reeditar unos comicios con casi el 50 % de los votos a favor, por lo que abrir las listas a otros partidos significa dejar a más radicales afuera. Sería una sangría ensamblar esas nóminas.
“Cobos tiene la costumbre de armar esquemas a su alrededor tratando de meter a todo el mundo… y no se da cuenta de que eso es imposible. Vean lo que pasó con el Frente Cívico. En cuatro años perdimos a Sergio Montes, Alejandra Naman, Néstor Piedrafita, Néstor Márquez, a la “Negra” Patricia Gutiérrez y a Guillermo Amstutz, que a veces vota con nosotros y a veces no. Es muy malo lo que pasó… la experiencia terminó terrible… ¿Para qué vamos a abrir las listas y dejarle lugar a otros que después van a votar lo que se les cante o lo que les convenga? La mayoría de los dirigentes radicales quiere ir con la lista 3, la tradicional de la UCR, y no hacer ningún frente” graficó otro de los dirigentes consultados.
La idea de Cobos es llevar a Cousinet en la lista de diputados nacionales en segundo o tercer término. Los dirigentes radicales se oponen.
Tal es la inquietud que ha generado en los radicales con jinetas la movida de líbero de Julio Cobos, que al día siguiente de la primera conversación entre el ex vicepresidente y Cousinet, Alfredo Cornejo se comunicó con la decana para ponerse al tanto de las acciones. Y el sábado último por la mañana varios de los dirigentes se reunieron para analizar la situación y armar un “no” a cualquier frente que intente construir el ingeniero. “Si en las encuestas Julio está primero cómodo… no es necesario ceder espacios a nadie… va a ser una elección apretada que podemos ganar pero no será como en 2009, y además ya vimos cómo nos fue con los aliados que conseguimos entonces… no queda casi nada… A ver si vamos a trabajar de nuevo para Enrique Thomas” dijo otro de los interrogados. Por si alguien no lo recuerda, Thomas era candidato a diputado nacional en tercer término en la lista, e ingresó con comodidad a la Cámara de Diputados de la Nación con la 503. Hoy forma parte del bloque del peronismo opositor.
Mientras la UCR dice “No” a cualquier frente por más que venga de la mano de Cobos (uno de los consultados juró que la idea de la fórmula con Cousinet “no pasa de ninguna manera” el filtro partidario, y otro dijo que a Cornejo no le caería tan mal), el ex gobernador y la decana construyen su consenso. La socióloga, por ejemplo, tiene límites. No aceptaría ningún acuerdo con el Partido Demócrata, fuerza con la que el propio presidente de la UCR Alfredo Cornejo ha construido la oposición a la reforma constitucional, que ya ha desaparecido del “top” de la agenda mendocina.
Julio Cobos, y una movida que pone nerviosos a los radicales.
Cousinet y Cobos no se conocen desde ahora. Son amigos desde hace muchísimos años. La socióloga Alicia Cobos, hermana del ex vicepresidente de la Nación, es una de las amigas del alma de Cousinet. A la aún candidata del Frente Amplio Progresista no le “cierran” muchas actitudes de los radicales. Pero pone las manos en el fuego por la honestidad de Cobos. Dirigentes que hablan con ambos dijeron que el primer punto de las coincidencias es la “transparencia”. Y su primera gran divergencia fue aquel “No positivo” de la resolución 125 que catapultó a Cobos al estrellato.
Para Cobos, la cancha está embarrada. Sus correligionarios no quieren más alianzas y apuestan a reventar las listas con radicales puros el año que viene. Pero el ingeniero se juega a convencerlos, aunque se le han armado líos incluso femeninos: cuentan que Mariana Juri (diputada nacional, vence su mandato en 2013), y Liliana Vietti (diputada provincial, también vence su mandato el año próximo) no estarían nada contentas con que el ingeniero eligiese compañerita de lista de otro partido político.
Ahora bien… ¿Qué le podría aportar Cousinet a Cobos? Para empezar, ha sido postulante otras veces. Es una militante reconocida de la centroizquierda, decana de la Facultad de Ciencias Políticas, y el caudal de votos del socialismo en 2011 fue de poco más del 12 % pero a presidente. Hermes Binner fue el destinatario de aquella cosecha. En 2009, la elección que se “defiende” ahora, el candidato a senador nacional del Socialismo fue Oscar Santarelli y a diputado nacional en primer término lo fue el ex juez federal Luis Leiva. La Coalición y el Partido Socialista llevaron la misma nómina de candidatos nacionales y sumaron cerca del 5,3 % de los votos. En una elección apretada, no es un porcentaje desdeñable.
¿Y qué pasará con Alberto Montbrún si finalmente se santifica una fórmula Cobos-Cousinet? La respuesta la da un integrante destacado del Frente Amplio Progresista del que el conocido estudioso y concejal en Capital por el FAP ya es candidato. “Alberto sabe que su candidatura puede ser ofrecida en el marco de un frente con el radicalismo”.
Lo que sigue será un juego de egos y negociaciones duras… Cobos cuenta con la carta de las encuestas. Las últimas del mes pasado -que el PJ maneja- dan todas a Cobos en primer término de intención de voto y con imagen positiva alta. Les lleva varios puntos a los postulantes posibles del PJ como Alejandro Abraham u Omar Félix, en sondeos donde los dirigentes del PD o del PJ opositor aparecen con adhesiones que van apenas del 3 al 5 % o hasta el 7 % en el caso de Carlos Aguinaga. El ingeniero hará valer estas estadísticas. La pregunta es si logrará doblarles el brazo a los dirigentes históricos que no quieren saber nada con frentes en las próximas legislativas, o si se someterá a los mandatos partidarios.
Conociendo a Cobos, les recomendamos que no hagan apuestas riesgosas. Puede que las pierdan…