Lo que Sabbatella debe hacer el 8D

Quedan sólo días. Después de meses de guerra fría y de agresiones mediáticas y horas de pasillos y oficinas de juzgado, llega el 7 de diciembre, y por fin se podrán ver las cartas sobre la mesa. O al menos eso esperamos.

En esta suerte de cuenta regresiva, el Grupo Clarín ha hecho lo imposible por sostener su posición ante la Justicia y por llegar al corazón de la gente con mensajes que nada tenían que ver con su capital, con la cantidad de medios que posee y sus históricos negociados. Mucho menos con su pleitesía y servilismo a las dictaduras.

Desde el otro extremo, el gobierno ha ocupado horas y horas de aire televisivo y radial, amén de páginas y páginas, para convencer a la sociedad de que Magnetto es un demonio (la verdad que no hace falta mucho para convencer a cualquiera de los asuntos más que turbios tiene en su vida) y de que lo mejor que le podía suceder a la Argentina es la Ley de Medios.

Y esto último coincidimos. Una de las mejores cosas que le pudo pasar al país es la Ley de Medios. La norma, que lleva el número 26.522 y cuyo nombre menos popular es Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, es, a juicio de varios analistas y legistas, una de las mejores del planeta.

Repitámoslo. La Ley de Medios que parió nuestro país es una de las mejores de mundo, esto dicho por varios. Eso nos pone en un complejo pero hermoso compromiso: llevar a cabo su letra, hacerla cumplir. Sin chovinismos insensatos y vacuos, ser faro en la región, como lo hemos sido con la Ley de Matrimonio Igualitario
y varias más.

Y, por supuesto, el primer responsable de que esto sea una realidad es el Estado, que somos todos pero en donde regularmente se alternan distintos representantes, y esos representantes son los que tienen la obligación de hacer cumplir la ley, por lo tanto, deben ser los primeros en ajustarse a la norma.

Claro que de lo ideal del enunciado anterior a lo real de los hechos hay un gran trecho.
Entonces, la responsabilidad de los funcionarios es reducir hasta eliminar ese trecho. Y hasta ahora hay más de un punto en el que tal trecho sigue siendo una zanja infranqueable, un cañón muy profundo.

“Va a ser tan lindo hacer un puente…”

Por eso, el titular del AFSCA, Martín Sabbatella, lo primero que debería hacer el 8 de diciembre es dar a conocer todos y cada uno de los planes de adecuación propuestos por los multimedios excedidos.

No está muy claro, por más que Sabbatella haya intentado explicarlo más de una vez, por qué el límite para adecuarse de todos los medios es el 7 de diciembre, cuando en realidad era el 28 de diciembre de 2011. Tampoco queda claro cómo es que Telefé no es de Telefónica. Y menos cómo es que Cristóbal López adquirió medios cuando no le estaba permitido. Y tampoco nos hemos enterado de cómo es que piensan adecuarse Cadena 3 y Prisa, por ejemplo.

Y en el caso de los mendocinos, la Ley de Medios ha abierto un particular interrogante, porque no sabemos aún cómo va a resolver la dupla Vila-Manzano la situación de Edemsa, porque los dueños de medios no pueden participar en más de 30 por ciento en empresas de servicios.

El 8 de diciembre, Martín Sabbatella debería dar a conocer todos y cada uno de los planes de adecuación. Y también a todos y cada uno de los compradores de medios, porque como sociedad nos merecemos saber quiénes van a adquirir los canales y radios que los monopolios quieran sacarse de encima, para garantizarnos (o estar un poco más cerca de hacerlo) de que no serán testaferros de los ya dueños quienes los
“compren”.

El fantasma del testaferro vuela sobre la adecuación a la que obliga el artículo 161, entonces es el Estado, es el AFSCA, es Martín Sabbatella quien debe dar a conocer los detalles. La publicación en la página del organismo de cada uno de los planes de adecuación también sería acertado.

Es decir, el 8 de diciembre, como dicen varios spots, debería entrar en plena vigencia la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Y esto también implica que el AFSCA debe obligar a los medios a publicar el detalle mensual de la pauta oficial recibida por todo concepto, según establece el artículo 72 de la Ley de Medios (artículo, por cierto, sobre el que no se ha escuchado mucho en los medios próximos
al gobierno).

Martín Sabbatella debe ofrecer el 8 de diciembre una conferencia de prensa en la que dé a conocer a toda la población los planes de adecuación de todos y cada uno de los medios excedidos y hacerse cargo de la plena vigencia de la Ley de Medios. De otra manera, si no da a conocer qué propusieron y qué va a pasar con Telefé, Prisa, Uno,
Índalo y Cadena 3, entre otros, y qué pauta recibe cada medio, se estará a un paso de confirmar que todo esto fue una guerra contra un monopolio y no un camino a la democratización de la comunicación.

Por cierto, el 8 de diciembre es sábado, en un asunto como este, no hay feriado que valga, pero podemos esperar hasta el lunes 10…