Miliki, el Toddy y la bici Aurorita

Murió Rodrigo Aragón, un hombre fundamental para los que tenemos más de 40.

Foto: web
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Había que ser bien estricto con los horarios. Salías a las 18 de la escuela; el micro pasaba a las 18.15; a las y 25 te bajabas y cruzabas a tu casa para llegar a las y media, en punto.

Ahí, el Toddy con leche y el pan con manteca ya estaban en la mesa, esperando.

Y en la tele, pasaditas las 18.30 aparecían los españoles que nos divirtieron de chicos: Gaby, Fofó y Miliki.

Sólo media hora bastaba para hacernos felices por ese día. Y había que verlos ahí, porque si te los perdías, debías esperar hasta el otro día. Y, obviamente en blanco y negro.

Ayer, al leer en MDZ la noticia sobre la muerte de Miliki, cataratas de recuerdo aparecieron en mi mente: la escuela, el guardapolvo, la bicicleta Aurorita, el abono de hojitas troqueladas, el portafolios, la maestra y los pibes. Apareció el recuerdo de que la tele terminaba a las 12 y hasta el otro día, a las 12, no había tutía. Y que la radio era mágica y compañera. Y que podía salir a andar en bici por el barrio sabiendo que no me iba a pasar a nada, cuidado por los vecinos que sacaban sus sillas a las veredas para tomar fresco. No necesitaba celular y ni Facebok para avisarle a mis amigos. Hacía tres cuadras y los veía personalmente.

Otros tiempos. Ni mejores ni peores. Sólo distintos.

En 1999, Miliki editó un disco que se llamó “A mis niños de 30” y tuve la enorme posibilidad de tener una entrevista con él. Y ahí, volvieron a aparecer estos recuerdos que hoy flotan en mi mente.

Su voz suave, sus chistes, sus canas y sus memorias permitieron que yo fuese un niño de 30 agradecido por haber hecho ese disco que les hice escuchar a mis hijos.

En ese momento me habló con pasión sobre Mendoza y sobre nuestros vinos. Contó que más de una vez había estado por acá y de la maravilla de sus veredas limpias y sus acequias llenas de agua.

Ayer nos enteramos que murió Miliki, ese payaso que nos hizo feliz más de una tarde. Y sólo por eso, vale darte las gracias.