La embestida contra Diego Lavado y los DDHH

Las embestidas contra los abogados de los derechos humanos y los organismos, viene desde lejos, desde el mismo momento en que se desató el terrorismo de Estado. Y mucho iantes, inclusive, del golpe del 76. Es que la derecha facistoide, en todas sus expresiones, transpira odio, rencor y venganza por las batallas que viene perdiendo en el marco de los juicios por crímenes de lesa humanidad que se ventilan en el fuero federal de Mendoza. A ese odio y venganza se le opuso desde siempre también aquellas banderas de Memoria, Verdad y Justicia que enmarcaron la larga lucha de los organismos y los abogados como Diego Lavado. Y eso es lo que los lastima, doloridos y amenazantes con armas deleznables, como en este caso, el anonimato, cuando la pretendida ofensa al abogado defensor de los derechos humanos que es Lavado se expresó en pegatinas de panfletos en los alrededores de dichos tribunales. 

  Los ofensores no son muchos, pero tienen a su favor poderosas fuerzas oscuras que devienen, en alto grado, de sectores ideológicos afines a los genocidas, los emparentados con los cómplices que estuvieron enquistados en la justicia, en las corporaciones económicas-financieras, en la cúpula de la iglesia católica con fuerte influencia ideológica desde el Opus Dei y el Verbo Encarnado, especialmente en San Rafael y Malargue, en la política antinacional y antipopular, en una actualizada versión de las cacerolas de teflón.

No son ajenas las  contradicciones que se expresan en sectores de la institucionalidad y los políticos. De acuerdo a los análisis que se hacen en el seno de los organismos humanitarios, se señalan a actitudes derechosas de grupos del  partido gobernante, que se están planteando una línea divisoria, incluyendo  las políticas kirchneristas en la temática de derechos humanos,  En este mismo espacio los organismos como la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, filial Mendoza, encuentran signos peligrosos de fractura del Estado de Derecho en la cuestión de la seguridad-inseguridad, que se expresa en una aguda acción del "gartillo fácil" policial y los métodos aberrantes de represión en las comisarías, especialmente contra los jóvenes. Y con sentido lógico, se apunta  responsabilidad al actual ministro de la cartera respectiva, ...Aranda, que se nota, entre oros signos, en una especie de luz verde para los facistas legisladores enquistados en la comisión de seguridad de Diputados.

Vía libre para el patoterismo pro mano dura (si fuera posible, la pena de muerte), de los Casia, los Quiroga, y del Petri, fogoneado por la aprobación de "su ley" contra los derechos de los privados de libertad, cuya síntesis sería: "que se pudran tras las rejas".

Lo del ataque a Diego Lavado no es un simple improperio. Quienes tenemos memoria lo sabemos muy bien: son los pasos primeros para ir más allá. Pero también tenemos la certeza de que ya en nuestro país .en gran parte del mundo- el pueblo tiene un pacto de sangre con la la vida y la dignidad. Lo dice el gran poeta Pablo Neruda:

   Debemos hacer algo en esta tierra
   porque en este planeta nos parieron              
   y hay que arreglar las cosas de los hombres
   porque no somos pájaros ni perros.
   Y bien, si cuando ataco lo que odio
   o cuando canto a todos los que quiero
   la poesía quiere abandonar
   las esperanzas de mi manifiesto
   yo sigo con las tablas de mi ley
   acumulando estrellas y armamentos
   y en el duro deber americano
   no me importa una rosa más o menos:
   Tengo un pacto de amor con la hermosura
   TENGO UN PACTO DE SANGRE CON MI PUEBLO