Sintonía fina, chicanas gruesas

"¿Querés llamarlo “Sintonía fina”, che kirchnerista?... Por mí está bien. Y si vos, tremendo gorilón, preferís vender la del “Ajuste salvaje”, igual me parece cool". La columna Cosa Seria de Roberto Pérez y los subsidios, aumentos y complicaciones varias.

¿Estamos en la sintonía fina?
¿Estamos en la sintonía fina?

 ¿Quién no recuerda esa gloriosa escena de la primera película de la trilogía “Matrix”, en la que el morocho Lawrence Fishburne (como Morpheo, líder de la resistencia humana contra la tiranía de las máquinas) le ofrece dos pastillas al “elegido” Keanu Reeves, o “Neo”?: Si toma la azul, aquí no ha pasado nada, vuelve a su ficticia vida habitual y seguimos tan amigos como siempre. Si toma la roja (y eso hace) conoce la realidad con toda su crudeza.

Pues bien; mucho me temo, amigos y amigas, que esto de ir eliminando subsidios a servicios públicos es como si, más que ofrecernos gentilmente la pastillita roja, nos la hubieran metido a presión por el gañote, y solo por mencionar uno de los frentes de tormenta en ciernes. El aumento rápido y furioso de los subtes en Buenos Aires apenas los traspasaron a manos del gobierno local no es más que un aperitivo, a modo de aceituna de la picada de 24 platitos que nos podemos comer a lo largo y ancho del país este año. Lo que ocurrió fue gracioso (al menos para los que estamos lejos): tras meses de tensas negociaciones entre la Nación y la Ciudad y tiras y aflojes, al anunciar que finalmente se llegó a un entendimiento, funcionarios del gobierno de Macri dijeron: “¿Aumento de tarifa?...Vamos a estudiarlo con tranquilidad, lo analizaremos cuidadosamente, Ooommmm….” Y al día siguiente clavaron un 127 por ciento de aumento. Mientras, algunas provincias le entran a un duro ajuste o déficit a financiar vaya a saberse cómo, otra cara de la misma moneda.

¿Querés llamarlo “Sintonía fina”, che kirchnerista?... Por mí está bien. Y si vos,  tremendo gorilón, preferís vender la del “Ajuste salvaje”, igual me parece cool. Es que, en tren de ponerle una etiqueta al asunto para agitarlo cual pendón guerrero, nos estamos olvidando de la esencia misma de la movida: Todo será más caro, porque no quedaba otra. Y eso no te lo puede discutir nadie en su sano juicio (que no son muchos que digamos). Por eso, en mi afán de ponerle algo de racionalidad al tema, intenté mediar en una charla de café entre dos viejos amigos en proceso de dejar de serlo: uno tan K que para dormir usa una almohada estampada con la cara de ELLA;  el otro, que de tan opositor no puede mencionar el número 54 (porcentaje de votos que tuvo la Presidente –así se dice, insisto, en la última elección-) sin que le baje la presión y eche espumarajos por la boca. No sé quien me manda a meterme es esos bretes habiendo tantas cosas lindas para hacer…

Recontra K: Así es, señores; se viene una etapa de mayor equidad social, gracias a esta sabia reasignación de subsidios que ha comenzado, entre otras cosas.

Re contrera: ¿Así le dicen ustedes al tarifazo de la hostia que nos van a hacer comer? Si eso es “equidad social”, yo soy Jessica Cirio…

Yo: Bueno, che…algo había que hacer con los jodidos subsidios; incluían hasta a la Amalita Fortabat. No se podía seguir revoleando 60 mil millones por año…

Recontra K: Fueron una medida necesaria para reactivar al país y sacarlo del infierno, como bien decía ÉL (Nota del autor: en ese momento, se pone de pie y se coloca una mano sobre el corazón, mirando al cielo)

Re contrera: Payaso...ustedes creen y nos quieren hacer creer que con ser así de militontos se arregla todo; es el típico voluntarismo peroncho, que los hace renegar de la realidad para construirse un paraíso artificial que siempre pagamos todos los demás. ¿Hasta cuando, señor?

YO: Si eso es realmente así, faltan unos cuatro años, te aviso. Y si no, peor para vos, porque no vas a tener mucho de qué quejarte. Y cuando vengan los otros que vengan, vas a decir aquello que repetían los zurdos españoles cuando Felipe González mostró la hilacha: “¡Coño, contra Franco estábamos mejor!”.

Recontra K: Cuando hayan pasado cuatro años más, el país será otro, y la prosperidad...

Re contrera: ¡Claro que va a ser otro! La prosperidad se habrá tomado el palo para siempre. Todo va a estar completamente patas arriba, y nosotros crocantes de secos, mientras ESA estará muerta de risa en El Calafate o girando por el mundo como la emperatriz que cree ser.

Re contra K: Perdón... ¿ESA a la que te referís es nada menos que ELLA, irrespetuoso?

YO: mucho me temo que si...

Re contrera: ¿Y quien va a ser, Blancanieves?

Re contra K: Me parece una falta de consideración total hacia la gran estadista que nos está llevando de vuelta al lugar de privilegio que nunca debimos abandonar en el concierto de las naciones...

YO: ¿Y como hicimos para abandonar ese lugar si nunca lo tuvimos?

Re contrera: Mirá, pedazo de camporotudo; la única vez que estuvimos en el top ten de los países más pulenteria fue a principios del siglo XX, con Roca, Pellegrini, Avellaneda y todos esos grosos. ¡Aquellos eran estadistas, y no la porquería que vino después!

YO: Me sorprendés; siempre pensé que eras bastante reaccionario, pero no para tanto. Reivindicar a esos muñecos hoy es cuanto menos anacrónico...

Re contra K: ¡Obvio! ¿Qué podías esperar de semejante simio? Por si no lo recordás, en esos tiempos no éramos más que simples proveedores de materias primas para las potencias imperiales, el pueblo no votaba, y lo que es peor, ni ELLA ni ÉL habían nacido todavía. Si no, la cosa hubiera sido distinta...

Re contrera: ¡Claro que hubiera sido distinta! En vez de estar a la par de Estados Unidos, hubiéramos llegado al fondo de la tabla, peleando la promoción con Zaire y Mozambique. Pero no importa: ahora tenemos otra oportunidad.

Re contra K: ¡Qué cínico! Justo cuando nos estamos poniendo a la altura de los países de punta con medidas revolucionarias, como la asignación universal por hijo, el rescate de los aportes jubilatorios…

Re contrera: ¿Y la valija de Antonini Wilson?

Re contra K: ¿Y los superávit comerciales?

Re contrera: ¿Y el mausoleo napoleónico de Néstor en Santa Cruz?

Re contra K: ¿Y el nivel de reservas más alto de la historia?

Re contrera: ¿Y el caso Skanka?

Re contra K: ¿Y el tope a los intereses de préstamos a jubilados?

Re contrera: ¿Y Schoklender con sus afanos?

Re contra K: ¿Y la Corte Suprema de lujo?

Re contrera: ¿Y el anillo de Oyarbide…y todo Oyarbide en sí mismo?

Re contra K: ¿Y el rescate de Aerolíneas?

Re contrera: ¿Y el pozo sin fondo que es Aerolíneas?

Re contra K: ¿Y el record histórico de inversión en obras públicas?

Re contrera: ¿Y las coimas y sobreprecios en las obras públicas?

Re contra K: ¿Y el Plan Conectar Igualdad, con computadoras para todos?

Re contrera: ¿Y los sueldos de hambre para los maestros?

 YO: ¡¡¡BASTA, Me cansaron!!! La política es para debatir; es debate y no mucho más. Pero esto es un ping pong sin sentido, del que no se puede sacar nada en claro. Solo se tiran chicanas por la cabeza, o defiende y atacan las mismas cosas. A ver si le ponemos un poco de objetividad para la próxima…

 Y ahí de por terminada la reunión, porque me fui dando un portazo. Al día siguiente busqué en las secciones policiales de todos los diarios algo que dijera: “Piñadera en un bar céntrico entre dos sacados genera destrozos y la intervención de las fuerzas del orden”. No había nada de parecido, afortunadamente. Igual, debe haber faltado un poquitito así. Tengo que dejar de meterme en estas cosas, pero bueno…mi natural espíritu conciliador (y democrático) me puede. Lo hablaré con mi analista.

Hasta el próximo fin de semana, y disfruten todo lo que esté a sus alcances.