Sobre cosecha y cosechadores

La opinión de un lector de MDZ en el debate sobre la cosecha.

A través de este medio me permito efectuar algunas reflexiones con respecto a las apreciaciones expresadas en la nota "Falta de cosechadores ¿y si probamos pagarles dignamente?".

Lo primero que debo aclararle es que si bien soy propietario de unas propiedades rurales tengo la suerte de vivir de otra profesión que no es justamnete el agro pero que además me enorgullece ser hijo de agricultores, haber vivido en una zona rural y haber trabajado en el agro hasta obtener mi título universitario, con lo cuál creo que tengo conocimiento y autoridad suficiente para opinar sobre el tema que trata la nota.

En verdad coincido con Ud. cuando expresa que un subsidio no debe ni puede competir con un salario, pero teniendo en cuenta de que el contexto que planteamos se sitúa en la República Argntina, lamentablemente debemos pensar que ya no se trata de una cuestión de competencias sino de actitudes y cultura frente al trabajo digno. Para muchas personas de casi todos los estratos sociales es más cómodo y apetesible ganar dinero a partir de la aplicación de la ley del mínimo esfuerzo, lo que traducido en este caso puntual es vivir de planes sociales de diversa índole y monto otorgados por los gobiernos de turno.

No quiero que considere que planteo una posición en contra de la implementación de muchos de estos planes de asistencia social, sino que opino que hay una evidente falta de control en la aplicación y otorgmiento de ellos en muchos aspectos lo que hace que es encuentren más cerca del fracaso que del éxito.

En relación sobre si se pierde el beneficio o no de un plan social por trabajar temporariamente en blanco lo desconozco, pero sí debo decirle que en una gran parte del territorio de la provincia de Mendoza el tacho de uva se está pagando de 2,50 a 3 pesos en el peor de los casos dependiendo ésto de la variedad de uva de la que se trate, por lo que considero errónea la información, transmitida por FOEVA, lo que demuestra una vez más la manera de actuar de algunas entidades que se han formado para "defender" los derechos de los trabajadores, esto significa que caminan muy poco los callejones (quizás para no ensuciarse los zapatos) lo que hace que a veces no vivan en directo la realidad.

Por otra parte no me considero una persona indigna ni explotada por mis padres ni por nadie por el hecho de haber trabajado desde niño en la viña y muchas veces de tacheador de mi madre durante la cosecha mientras mi padre cumplía con su trabajo efectivo de todo el año como obrero en una bodega. Mi madre y yo salíamos a "vendimar" o a cosechar (como más le agrade) porque era una manera más de aportar dinero al hogar lo que permitía mejor comida, mejor vestimenta y hasta posibilidades de estudio para los hijos (tal es así que como le dije tanto mi hermana como yo hoy contamos con títulos universitarios). Por eso a veces cuando se habla de trabajo infantil creo que se lo hace muy superficialmente y sin conocimiento real de muchas situaciones que se suelen dar en las zonas rurales. Personalmente creo que el haber trabajado desde niño ha creado en mi una cultura del trabajo y de la responsbilidad.

Tampoco quiero favorecer con mis comentarios a todos aquellos sectores de la parte patronal que no sólo se aprovechan de estos trabajadores temporarios sino que además siempre están a las puertas de las oficinas de los gobernantes de turno porque saben que siemprer algún subsidio o beneficio les otorgan (vaya uno a asabe a cambio de qué).

Ahora quiero detallarle mi caso puntual. Entre mis propiedades cuento con una que tiene cultivos de olivos. El precio del kg de aceituna puesto en fábrica es de aproximadamente $1,40 y se está pagando por la caja cosechada el prcio de $14, esto es a razón de $0,70 el kg. Una persona normal cosecha diariamente un promedio de 10 cajas, es decir que gana expresado en dinero $140 diarios. Sabe qué está sucediendo? no hay cosechadores, y los que se presentan buscando trabajo pretenden $17 y 18 por caja. Y sabe Ud. porqué? porque la gran mayoría cobra algún plan social.

Reitero: no estoy en contra de los planes sociales ni a favor de la parte patronal, sólo he querido compartir mi experiencia.

No está en mi ánimo contradecir lo dicho, sino aportar mi vivencia al respecto para evitar generalizaciones, tanto hacia la parte obrera como hacia la parte patronal.