Notas sobre ''Cristina Inmaculada''

Gonzalo Scivoletto, doctorando en Filosofía (UNLanús) y becario del Conicet hace apreciaciones sobre una columna publicada por MDZ el domingo.

¿Qué pensaría don Bernardo Houssay del proceso político actual de la Argentina? Difícil saberlo, pero tal vez al ver que 800 científicos condenados al exilio intelectual y profesional han regresado a nuestro país, que en CONICET hay alrededor de 7000 becarios preparando su doctorado, que hay un mayor número de investigadores, mejores pagos y en mejores condiciones, que a cada momento se firman convenios con las Universidades e Institutos más prestigiosos del mundo, etc.; al ver esta realidad, creo que uno puede figurarse qué pensaría.

Ahora bien, al levantarme en esta mañana nublada y fresca me encontré con un manifiesto publicado en MDZ bajo el título "Cristina Inmaculada", y firmada por Ricardo Montacuto . Por cierto que tanto el artículo como la foto apuntan a provocar. La provocación es la base del éxito mediático, quien escribe calmo y sereno no vende nada. En estas breves notas quisiera comentar algunas frases destacadas de dicha nota, e invitarlos a la discusión.

1º "No importa si el gobierno "Nac&Pop" es bueno, malo, honesto, democrático, o muy corrupto. A pocos conmueve lo que hagan o dejen de hacer los funcionarios de Cristina o la misma presidenta. No interesan los aprietes de Moyano, los recortes en las libertades ni ir a contramano del mundo. Ella seguirá creciendo en imagen a un punto y medio por semana. Por qué Cristina hoy es invencible, las claves del amor K que le profesan jóvenes e intelectuales".

Como verán, ya desde el título, la tesis es simple: el kirchnerismo es como una religión, los adeptos son fieles, y Néstor y Cristina son algo así como Cristo y María (la foto de la nota sugiere eso). No se trata de racionalidad sino de amor (como aclarará el Senador Sanz después). Todo el artículo apunta a ello. El autor está tan seguro de que el gobierno es una porquería que no puede entender que haya tanta gente a favor, tanto apoyo y que la imagen de Cristina crezca "a un punto y medio por semana". Su hipótesis es que, como no hay razones, entonces, hay fe. La gente que cree en Cristina, precisamente, no piensa, sino que cree, se trata de una cuestión de amor y devoción. Cristina es una especie de estampita, como la foto, a la que los kirchneristas le rezan. No hay ejercicio de racionalidad ni de ciudadanía, no se trata de proyectos políticos, medidas y decisiones soberanas. Para Ricardo Montacuto, los que adhieren no "pueden" adherir (porque el gobierno es muy malo), entonces hay algo raro, y eso es lo que tenemos que explicar.

2º El artículo comienza con una larga enumeración, directa o indirecta de los males del gobierno, como el siguiente:

"Si tenemos 'arreglos' con los barrabravas para perseguir a patadas a los sindicalistas de izquierda, que son enemigos de nuestros aliados de gremios muy poderosos; y además muere alguien en la encerrona, le importa a poca gente. A lo sumo se trata de un daño colateral en la defensa del modelo..."

¿Qué sugiere el autor? ¿Que el gobierno es autor intelectual del crimen de Mariano Ferreira? ¿Cuáles son las pruebas?

3º Los siguientes párrafos continúan, de modo irónico, mencionando las barbaridades del gobierno K: inflación y la manipulación del INDEC, Moyano, los ataques a la libertad de expresión, etc. Concluye poniendo en duda la figura de Néstor Kirchner, y señalando en el mismo tono irónico: "Nosotros decimos que esto es progresismo, y lo es. Y punto." Y de hecho, finaliza con un "amén", para reforzar su tesis del kirchnerismo como religión y de los kirchneristas como dócil rebaño.

4º Convencido, como seguramente lo está, de las barbaridades de este gobierno, el autor ahora comienza a tratar de explicar lo inexplicable: por qué tanta gente adhiere al kirchnerismo. Es decir, ¿cómo puede ser tan imbécil la gente que no se da cuenta de lo desastroso de este gobierno, de lo malo y corrupto que es? Entonces obviamente apuntará no a la gente pobre, pobre gente, sino a los intelectuales principalmente. La pregunta principal será: ¿cómo puede ser que gente inteligente, con títulos y todo, crea y defienda este modelo? No se puede entender, debemos explicarlo de alguna manera, llamemos a un sociólogo, pero resulta que la mayoría de los sociólogos son kirchneristas. A falta de un filósofo anti K como Tomás Abraham, Ricardo Montacuto asume él mismo la tarea. Pero no puede ser tan subjetivo y debe, como buen periodista, "escuchar todas las campanas" como para que parezca objetivo. Apela entonces a tres opiniones de muchísimo peso como son: Marcelo Padilla, Carlos La Rosa, Enrique Bollati y Ernesto Sanz (sí, el mismísimo candidato opositor).

5º "El kirchnerismo era una máquina de cooptar. Pero después de la muerte de Néstor Kirchner ha mutado en algo diferente: un fenómeno que chupa la adhesión incondicional, cuando no fanática, de amplios sectores sociales que van desde los pobres más pobres del último escalón social, hasta los intelectuales más "progres", y jóvenes universitarios capaces de insultar, escrachar, escupir y maltratar a cualquiera que se oponga a Cristina, en raptos autoritarios que preocupan".

Conclusión: si usted adhiere a este gobierno, es un fanático, no tiene razones para ello, sépalo. Usted ha sido cooptado por una especie de secta que le ha lavado el cerebro y cuyo catecismo se basa en la muerte (y pronta resurrección) de un hombre llamado Néstor. A Ricardo Montacuto no le parece que es autoritario tildar de fanáticos a los que no piensan como él, porque R. M. es un liberal y un demócrata... o al menos parece que eso piensa él de sí mismo. Incluso cuando dice:

"La señora cambió el tonito soberbio y el dedito admonitor por la imagen humanizada de la viuda sensible y sola que necesita ayuda para gobernar, aunque los que gobiernan son los mismos que antes de la muerte de Néstor..."

¿No les parece agresivo referirse a una persona que acaba de perder a su esposo como "la viuda sensible"? ¿No es esto "maltrato" también? Parece que el autor o no lo considera así o simplemente no se da cuenta. Porque siempre es más fácil ver al autoritario en el otro y no hacerse cargo del autoritarismo que llevamos dentro.

6º Luego, por supuesto, la crítica a los jóvenes. Los jóvenes siempre son un problema. Ahora el problema es que son unos fanáticos con los que no se puede dialogar ni "negociar", que es el término que utiliza el autor.

"La mayoría de estos jóvenes K son auténticamente adherentes al "modelo". Son cristinistas y kirchneristas por vocación plena y admiración. Muchos se definen como "ultra K" en sus perfiles de las redes sociales. ¿Cómo se asume la autocrítica desde posiciones 'ultra'? ¿Cómo se respeta al otro desde lo 'ultra'? ¿Cómo se pueden ver los problemas desde los extremos irrenunciables? ¿Se puede ser democrático y crítico cuando se es 'ultra'?"

Por supuesto que el fanatismo va en contra de la actitud crítica, que debemos promover la autocrítica, ¿quién podría estar en desacuerdo con ello? Pero lo que no advierte R.M. es SU propia (in)capacidad crítica y autocrítica. Como decíamos, R.M. piensa que él tiene la razón y todo el mundo está equivocado. Bueno él y algunos de los suyos, como Carlos La Rosa. De este modo, el comportamiento de estos periodistas me recuerda un poco a los profetas de la Biblia. El mundo se cae a pedazos, pero nadie se da cuenta, excepto el profeta. El profeta denuncia lo que nadie ve y anuncia lo que nadie sabe. ¿No sería más razonable pensar que el otro puede tener sus razones, y que aunque yo no las comprenda no por eso el otro es un idiota o un corrupto que ha sido "cooptado"?

7º Como decíamos, la primera fuente es una imperdible entrevista a Carlos La Rosa. Todos lo conocemos, leemos sus brillantes artículos en el diario Los Andes. Uno de los últimos que recuerdo, nos exhortaba: "¡Intelectuales a su cosas!", asumiendo por supuesto el rol de intelectual que dice lo que los demás deben hacer, al mismo tiempo que retaba a Horacio González por decir lo que los demás debían hacer con Vargas Llosa. (En este momento he dejado "mis cosas", para hablar de política... Perdón La Rosa).

8º Luego se recoge la opinión de Marcelo Padilla. Pero lo interesante es que aquí el Kirchnerismo es presentado como un movimiento estético, es decir, como una imagen atractiva, "rockera", y pareciera que por eso gana las conciencias. Es decir, no son sus méritos políticos (aunque el entrevistado, no el autor, reconoce sus logros económicos concretos: "la gente gana más guita") sino es su estética progresista.

9º La tercera opinión es la de Bollati, a la que el autor simplemente cita, pero no repara en ella ni en lo que allí se menciona, por ejemplo, los Juicios. ¿Será para R. M. también otra ficción, otra estrategia de la mente diabólica de Néstor?

10º Finalmente, la frutilla de la torta. El senador Sanz, un deleite.

"Es un tema que excede a la oposición. Ya se trata de un asunto sociológico de la Argentina. Yo estoy acostumbrado a pensar la política con racionalidad, y desde la racionalidad".
O sea, la gente es estúpida. Tenemos que traer a un sociólogo que nos explique por qué no se dan cuenta de la mierda que es el kirchnerismo. Volvemos a la misa kirchnerista. Él habla desde la racionalidad, los otros desde la fe y la pasión. ¿Esto no le parece autoritario a R. M.?

"Desde lo racional, sinceramente me cuesta mucho comprender al kirchnerismo. A los jóvenes que se suman al kirchnerismo y no ven lo que pasa, los llevaría en un charter a Uruguay, Chile y Brasil para que vean el crecimiento real, en serio, y las discusiones superadas, acá nomás- dice el senador".

Nuevamente Sanz se arroga la representación de la racionalidad. Pero además, algo en lo que no repara el autor, la manera en que los pobres jóvenes K se den cuenta de lo que realmente sucede es tomando un "charter": ¡Ese es el problema! Nadie sale del país y ve lo que pasa en esos países. Ninguno de nosotros, por ejemplo, ha ido jamás a Chile y ha conocido la impotencia de los jóvenes chilenos por no tener dinero para ir a la universidad.

11º El final abierto del autor. Aunque en realidad no pareciera tan abierto para R.M. Cristina va a ganar gracias a la fe y la pasión irracional de su pueblo y el país se irá al demonio. Tal como los profetas, R.M. anuncia el fin del mundo. "La inflación que trepa peligrosamente contra el tipo de cambio planchado, el gasto público creciente para sostener una ficción económica, forman parte de un cóctel explosivo que depende en gran parte del dinero de la soja, el nuevo oro argentino. Y la caja, hay que decirlo, no es eterna, aunque lo parezca."
Además, no hay alternativas: "el avance del kirchnerismo ya se deglutió la interna radical, está por dar cuenta de la del Peronismo Federal, y borró del mapa a Julio Cobos. ¿Qué más pueden pedir?"

Con toda ingenuidad puede uno preguntarse qué tiene que ver el kirchnerismo con el hecho de que Sanz decidiera cortarse solo o que Cobos abandone el barco.

12º El llanto final, como los antiguos profetas o como Cristo desde la cruz gritando "dios mío ¿por qué me has abandonado?", dice R. M. "Pero la verdad es que hoy, quienes se oponen a Cristina Inmaculada e Intocable, pueden hacerlo a los gritos y desnudos en las cámaras de Canal 13 o sentados en el obelisco porteño. La Argentina está en otra cosa."

Lo más curioso de todo esto es que el autor no grita su discurso y su angustia desde un blog que no lee nadie o desde el exilio como Sarmiento, sino que lo hace desde uno de los principales periódicos de Mendoza en plena libertad de palabra. Pero aunque se "desnude" para decirlo no pasa nada. Nadie lo escucha, como nadie escucha al profeta. "Ya veo que Dios ha determinado destruirte, porque después de actuar así no quieres escuchar mis advertencias".

Nadie quiere escuchar las advertencias del profeta. "La Argentina está en otra cosa", precisamente, estamos en otra cosa. Se acabó la edad de los profetas.

El autor: Gonzalo Scivoletto, doctorado en Filosofía (Universidad de Lanús) y becario del Conicet.