"La brusca intervención del más polémico y astuto ministro de este gabinete, a la manera de un bombero involuntario, se debe al pedido personal de la Presidenta de la Nación. Y refuta por sí sola un párrafo del último documento de Carta Abierta, donde los intelectuales orgánicos dicen que en Aerolíneas "viejas fuerzas reaccionarias siguen al acecho, esperando demostrar que una generación nueva no es apta para gestionar en altos niveles de responsabilidad política y tecnológica". El análisis de Jorge Fernández Díaz en La Nación.
Mirá la columna completa aquí