La presidenta hizo una cosa alucinante: convocó una conferencia de prensa para anunciar que cumpliría con una ley del Congreso. Presentó como una decisión suya de aumentar las jubilaciones a lo que es un ajuste automático establecido por ley (lo que se conoce como “movilidad jubilatoria”). El kirchnerismo se opuso a proyectos nuestros de movilidad hasta el 2008, como consta en mi discurso en el debate sobre AFJP.
El costo del 82% es, por año, de $ 18 mil millones (a pesos de hoy). El gobierno dice que no alcanza la plata, pero se gasta el dinero de los jubilados en otra cosa. La asignación universal por hijo implica entre 12 y 14 mil millones y no debería pagarse con los fondos de los jubilados (ANSES). Si hay que buscar dinero del presupuesto para pagar la asignación universal por hijo (que fue una iniciativa de la Coalición Cívica acompañada luego por los demás bloques opositores), sería interesante ver los siguientes números de subsidios a sectores empresarios:
Subsidios en el Presupuesto Nacional:
Sector Eléctrico: $ 7.600 millones
Trenes: $ 3.300 millones
Transporte Automotor: $ 3.900 millones
Aerolíneas: $ 4.000 millones
Asistencia Financiera a Sectrores Económicos: $ 1.500 millones
Empresas Públicas:
Energía: $ 4.600 millones
Comunicaciones: $ 1.400 millones
Transporte: $ 1.300 millones
AySA: $ 1.600 millones
Impuesto al Gasoil para diferentes subsidios: $ 2.000 millones
Gastos de Administración del ANSES: $ 2.800 millones
Esto para no entrar en detalles de costos de obras públicas, que en varios casos tienen sobreprecios escalofriantes. Las rutas nacionales costaban cinco veces más que las autopistas de San Luis, como lo presupuestado para la famosa autopista fantansma de Pilar a San Antonio de Areco, por la que se cobró peaje varios años y ni siquiera se hizo. Por eso la semana que viene se intentará conformar una comisión investigadora de Obras Públicas en Diputados.
Por cierto que la política de subsidios indiscriminados a servicios públicos debe reemplazarse con una tarifa social seria para los sectores más necesitados. Hay varios proyectos al respecto, como el de la senadora salteña Sonia Escudero.