Empiezo a escribir esta nota inspirándome en estrofas de la canción “Crece desde el pie” de Zitarrosa:
Crece desde el pueblo, el futuro
crece desde el pie,
ánima del rumbo seguro,
crece desde el pie.
Cantan para usted los cantores,
crecen desde el pie,
un poco de fe y los tambores,
pueden florecer.
Soy una trabajadora de la educación media y militante de la lista lila del SUTE, para los que lean la nota sepan quien soy, y me atrevo a escribir porque en Mendoza se va a producir un hecho político importante, dejando de lado lo partidario. El 23 de Junio el gremio docente va a elegir su nueva conducción para los próximos años, y se percibe que se está produciendo un cambio “desde el pie”, porque como dice la canción “crece desde el pueblo, el futuro, crece desde el pie, ánima del rumbo seguro, crece desde el pie”.Todo comenzó aquel 4 de diciembre del año pasado cuando la actual conducción “mostró la hilacha” como reza el dicho popular. Ese fue el comienzo del fin de la actual conducción, siguió con el papelón cuando “echaron” al secretario general por las faltas a las reuniones, luego, con las paritarias vergonzosas, que, a pesar de que hubo casi un “empate técnico” aceptaron la propuesta del Gobierno y recibieron las gracias del Señor Gobernador por el acuerdo. Hoy vemos como los sindicatos “combativos” y cercanos al Gobierno actual cobran mejor salario que nosotros, hasta algunos, en tono humorístico comentamos en las escuelas que nos hubiera convenido ser choferes de micro y pertenecer a SIPEMON, dado que sus sueldos superan ampliamente a lo que cobramos nosotros, y otros, están en pie de guerra luchando por mejorar sus condiciones salariales y laborales.
El golpe más duro para los miembros de la conducción con la lista oficialista Blanco Tiza fue que perdieron las elecciones de los miembros de Junta y la ganadora fue la Lista Independiente, que triunfó con la fuerza de los docentes. Tomo otra estrofa “Cantan para usted los cantores, crecen desde el pie, un poco de fe y los tambores pueden florecer.”, los cantores somos los docentes que levantamos la voz y nos unimos por una educación digna y salarios justos y las aulas florecieron cuando se conocieron los resultados, que tardaron en salir a los medios, ya que las elecciones fueron un 25 de Febrero de este año y recién el 15 de abril asumieron las autoridades de Juntas elegidas por el voto de los compañeros, y, relacionado con esto, otra mamarrachada, aparecieron con el tema de la minoría, tendrán una repuesta legal que solo ellos sabrán, pero lo más importante, no pudieron con los votos en contra del Pacto Jaque-Sute, los silenciosos trabajadores de la educación hablaron con la mejor herramienta, que es el voto.
Ahora viene el desafío del 23 de junio, entonces todos los afiliados activos y pasivos tenemos que ir a votar por el cambio, obviamente, yo milito por la Agrupación Lila, pero toda agrupación o docente, en forma personal que proponga un cambio desde la raíz, es bienvenido, todos debemos incentivarnos para que vayamos a votar, por, nuestro presente y futuro, porque está en juego el modelo de educación, nuestros salarios, nuestras familias , además, está en juego el prestigio del Gremio de los grandes luchadores que llevaron con dignidad los guardapolvos blancos.
Llamo a los jubilados a que se movilicen a votar, que no estén atados a nadie, porque lo que consiguieron por el sindicato era un deber del mismo, participen para que compañeros que mantuvieron la dignidad con su lucha, los nuevos, los jóvenes y principalmente, ustedes, podamos llegar con aire fresco y de dignidad a conducir.
Crecen los mejores amores
crecen desde el pie,
para sus colores, las flores
crecen desde el pie.
Porque amamos la profesión docente y estamos comprometidos con la educación argentina, porque llevamos los colores del conocimiento, porque llevamos las flores de la solidaridad con los alumnos y compañeros, porque estamos convencidos de que sólo el saber nos hará libres…ayudemos a que el 23 de junio las Flores lleguen al SUTE, seamos multiplicadores de la necesidad de VOTAR, hagamos un esfuerzo, y, aunque nos quede lejos la escuela donde tengamos que emitir nuestro voto , suframos otras dificultades o simplemente estemos cansados, vayamos a votar, ejerzamos nuestros derechos.