Nuevamente la hipótesis destituyente.
Ahora en el teclado de Marcelo Padilla.
Que además, embate nuevamente contra Solanas como en noviembre del pasado año.
Vamos a hablar claro.
No hay ninguna posibilidad de desestabilización.
Se trata de la engañifa de una práctica y una prédica intolerante, que bajan los K vía Partido Justicialista. Y que no casualmente difunde en solicitadas el Presidente del PJ local Rubén Miranda.
Golpismo, interrupción institucional, ánimo destituyente, constituyen inventos del oficialismo.
Para descalificar.
Y para poner a la defensiva a los adversarios. Es menester preguntarle a Padilla y a sus epígonos, si en su cabeza puede entrar la idea de que exista gente democrática, que nada tenga que ver con destitución alguna.
Y que por propugnar consecuentemente crecimiento con redistribución, defensa de los recursos naturales y del medio ambiente, federalismo y democracia participativa (ese es nuestro posicionamiento) nada tiene que ver con el justicialismo y sus aliados. Por mas que se reivindiquen expresión de lo “nacional y popular”.
Del lado de los “otros”, tampoco se puede encasillar a todos por igual. Transformando opositores en enemigos. Paradójicamente, a muchos de los mismos “compañeros de ruta” de hasta hace muy poco tiempo.
Nadie podría sostener posiciones públicas orientadas a interrumpir el proceso institucional y democrático, sin recibir inmediatamente el repudio y el rechazo popular.
Una minoría irrepresentativa, sin duda con poder, que no puede mostrar sus verdaderos objetivos y sin ninguna posibilidad de éxito político, quiere pero no puede. Por mucho tiempo no podrá.
Precisamente “el nunca mas”, tiene relación directa con la responsabilidad de los que gobiernan.
Se impone que la política haga realidad aquel apotegma “con democracia se come, se cura y se educa”. Y aquel otro “salariazo” y “revolucion productiva”.
Precisamente cuando no se cumple con las expectativas, no se resuelven los problemas de la gente, se miente y unos cuantos se enriquecen escandalosamente en la función publica, es cuando se aleja la sociedad de la política. Y de los gobiernos.
Como conocemos la historia reciente, NI UNOS NI OTROS.
Nos referimos a las cúpulas partidarias tradicionales.
Sin dejar de tener la certeza de que una alternativa superadora plural y diversa, se nutrirá necesariamente de esas mismas bases sociales hasta hoy engañadas.
De ese proyecto es expresión en crecimiento Pino Solanas.
Al que Don Padilla, se refiere despectivamente cada vez que puede.
En noviembre pasado, deslizaba que su conducta era funcional al arco neo-liberal. Porque “aparece como nunca en distintos programa de TV”.
Hay que recordar que Solanas, enfrentó la entente Bordón-Alvarez-De la Rúa. De la que resultó siendo integrante Cavallo. Y algunos intelectuales locales hoy K.
Y que su prédica, construcción política y producción intelectual, antes y despues, ha sido consecuente con aquel ideario.
Sociólogo Padilla:
Nunca creí el cuento del “combatiendo el capital” de la marchita. Mucho menos voy a creer en los cantos de sirena de los que mienten sistemáticamente.
Y de los que gritan en un lugar y ponen el huevo en otro.
Salvo que Jaque, MIranda y compañía sean la revolución. Y no me haya enterado.
Robar, votar contra los pobres, vetar la ley de glaciares, sostener la política minera y el centralismo económico financiero y político del menemismo, manejar la deuda externa a espaldas del congreso, permitir que la indigencia y el hambre persistan pese al crecimiento económico, es lo que efectivamente afecta el proceso democrático.
Pese a los responsables de tantos despropósitos, (unos y otros) vamos a llegar al 2011.
Y en el momento de los efectivos cambios transformadores, vamos a estar con “viejitos” consecuentes como el Pino. Y con sus sueños.
Y de ninguna manera con jóvenes despistados.
Aunque con títulos. Que, aunque sabido es, “no acortan orejas”.