Por qué votar a Montbrun

Las elecciones de concejales para la Capital, han permitido quizás valorar más la elección dentro de un municipio. De esta manera, alejados de la problemática provincial, el vecino se torna más importante y por ello también saber quienes son los candidatos resulta esclarecedor.

En la Lista 50 aparece  Alberto Montbrun montado en la rosa socialista de Binner, Giustianini y otros, que desde distintas experiencias gubernamentales aprecian su candidatura.

Si algo ha hecho precisamente Montbrun es deconstruir los sistemas de poder, los sistemas  políticos. Es un hombre que ingresó de joven en la política y se fue de ella. En ese lapso la estudió,  desarmó sus laberintos con precisión de relojero y con su monóculo escrutó ese mundo de lealtades, conspiraciones y negociados. Ese mundo que vale poco, o que pocos valoran, pero que muchos quieren. Un mundo donde generalmente  nada se puede cambiar.

El poder municipal es de aquellos pequeños mundos, de contacto importante entre el vecino y el anillo de poder más cercano. Es por tanto un mundo dinámico y rutinariamente decepcionante.

Pero a la vez es por su dimensión el horizonte más cercano de las utopías, el que es posible cercar de mejores ordenanzas para una buena calidad de vida. Los problemas  como el tránsito, el medio ambiente, las licitaciones, seguridad, iluminación, la cultura,  la prostitución, la relación vecinal y la inclusión social son  posibles de ser abordados y consensuadas sus soluciones. Y es en Capital precisamente por su buen nivel donde mejor es posible que esas metas se concreten, para una Ciudad más justa, segura, equitativa y donde vale la pena vivir, estudiar, soñar y trabajar.

Montbrun ha estudiado aquellos sistemas que la sociedad genera para la representación política. Ha desarrollado para ello una buena propuesta, basada en inteligencia, sentido común, honestidad y participación del vecino. Esas ideas o planes de acción son posibles en su sociedad con el mundo socialista, palabra que no huele a viejo, por lo contrario tiene perfume de porvenir y comprende los mejores valores humanos.

Por eso creo en la propuesta de Alberto Montbrún y del Partido Socialista, y que en estos tiempos mañosos y avaros, sólo los hombres libres  resolverán los problemas de los hombres y mujeres, que merecen y creen en sí mismos.