Deuda y DNU

Durante este mes de  Marzo se sabrá si se utilizan o no reservas para pagar  lo que corresponde a deuda pública externa (¿realmente es pública?)durante el año 2010.

Con relación a esto podemos observar  algunos escenarios.

1) No pagar: Sosteniendo que no hay superávit fiscal y que según la oposi-ción, el multimedios Clarín y sus satélites (incluido el diario con nombre de monta-ña) las reservas no se pueden utilizar, alguien podría decir que no hay que pagar. De hecho ya hubo alguien que lo hizo.

Obviamente que esto sería un gran error, un país puede provocar un “default” cuando materialmente no esta en condiciones de pagar. Es decir que nadie entendería por qué un país con u$u 48.000 millones  de reserva no paga. Esto sería tomado como una de las tantas “avivadas” de los argentinos y no como un caso de necesidad.

2) Pagar con superávit: Hoy nuestro  país no tiene superávit fiscal y en parte por ello se armó esta novela de intérpretes histéricos.

Pero resulta que por más “desinformación” que nos da el “periodismo inde-pendiente”  nuestro país posee un déficit relativamente pequeño si se lo compara con países desarrollados o en vías de serlo. El actual déficit fiscal  es apenas un quinto del norteamericano en términos de PBI, por ejemplo.

Hacer un ajuste fiscal, (como pretenden algunos, significaría detener el consumo, reducir jubilaciones, salarios públicos etc.) para pagar la deuda sería un acto de salvajismo contra los sectores productivos pero sobre todo contra la población en general.

3) Pagar con crédito externo: Una de las mejores cosas que le ocurrió a la Argentina  es no haber tenido acceso a los mercados crediticios internacionales, lo que impidió que la deuda externa aumente y buscar superávit fiscal durante estos últimos años. Este proceso permite que  el peso real de la deuda no sea lo opresivo que fue durante el 2000  y 2001. Este camino sería un buen negocio para los de siempre, los bancos.

4) Pagar con reservas: Parece ser el camino más indicado y representa  me-nos riesgos de los que había cuando se pago al FMI hace algunos años. Hoy hay muchas más reservas y debe usarse menos dinero.

La Argentina no esta ya en la Convertibilidad, por lo que no tiene por qué usar reservas  para respaldar base monetaria.

Las reservas están para usarse en emergencia, como sería el caso de la deuda a cancelar este año. Con ello nuestro país podría lograr reducir sustancial-mente la tasa de interés si saliera a tomar fondos en los merados de capitales, algo que se haría solo por bajos montos.

Por qué tanto alboroto por el uso o no de las reservas, hay un cálculo político oculto en todo esto. Evidentemente si.

La crisis mundial esta cediendo. Algunos países en desarrollo, como el nues-tro, que tienen menos dependencia de los mercados de capitales salen más fácil, el horizonte económico luce mejor y ello siempre implica más voto para el que go-bierna, fuera donde fuera.

Y es esta recuperación la que no  terminan de digerir algunos  dirigentes de la oposición que ya se estaban probando la banda presidencial del 2011.

Es decir que el problema sigue siendo la política. Como decía Bill Clinton “Es la política… estúpido”