Quebracho: la lógica del poder y del apriete

Nadie sabe quién financia a la agrupación Quebracho; menos se conoce en qué cosas cree o si tiene un proyecto de poder.  Sólo se saben dos cosas de Quebracho: sus apariciones no son frecuentes, pero resultan ser extremadamente violentas. Joaquín Morales Solá, en La Nación.

Existe una tercera constatación: el miércoles, las fuerzas de seguridad no hicieron nada ante ese encarnizamiento desatado en el centro de la ciudad. ¿Cuenta Quebracho con protección especial? ¿Por qué? ¿A cambio de qué? ¿Acaso para sembrar temor entre líderes que ya no se inclinan ante los Kirchner?

Un día después, un juez de Mendoza, el camarista Otilio Roque Romano, denunció públicamente que recibió mensajes cuasi mafiosos (para usar un término en boga) cuando debía decidir una apelación por un fallo de inconstitucionalidad de la ley de medios. Romano explicó que su casa fue asaltada en un operativo comando y que le robaron el archivo de su computadora. También dijo que recibió presiones de "organizaciones de derechos humanos", pero no dio más precisiones.

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