La representatividad del pueblo, desestimada

Otra vez en la Cámara Alta, se vio avasallado el poder que le otorga el pueblo a sus representantes.

No es solo la oposición quien se ve perjudicada por el retiro del Frente para la Victoria del recinto del Senado, es la sociedad que es burlada en el poder que le confiere la Constitución de elegir libremente.

Entre los hechos mas importantes en el 2009, votamos en junio irregularmente a solicitud de la Presidenta, y cumplimos con el deber, conocimos las candidaturas testimoniales, y este año en un acto K o de irresponsabilidad absoluta levantaron el quórum, para no tratar lo que sería una victoria de la oposición o simplemente de parte de la población que no los votó.

Cada acto de irresponsabilidad del gobierno nacional afecta directamente nuestros intereses, afecta la institucionalidad que con tanto esfuerzo se logró en estos años de Democracia.

Un diputado no debe venir a dar un batalla, contra los que se oponen a sus ideas como lo expresó Néstor K; debe dedicarse a solucionar los problemas de la sociedad, legislando, controlando, y consensuando políticas  para el crecimiento y desarrollo  de un país.

Cuando se habla de un cogobierno, ¿acaso no se habla de trabajar en los tres poderes  de manera integrada y defendiendo los intereses del país sin perjudicar su independencia?, ¿por qué tratar la expresión cogobierno en un sentido negativo?

El poder de control que cumple un Congreso no debería ser un maquina de impedir, pero dado los permanentes atropellos que han sufrido los argentinos con leyes o imposiciones, se deben realizar  los controles necesarios para no seguir perjudicando el país.

Si hay de qué aprender es de los gobiernos lindantes como Chile; el día que ganó Piñera su  competidor  y candidato Frei, se acercó  a saludar y ponerse a disposición desde su rol como oposición. Piñera agradeciendo el gesto en su discurso corroboró  la necesidad de tener una buena oposición en el sentido de control de un gobierno.

Sé que no todo el kircherismo actúa igual; conozco por experiencia personal la buena gestión y predisposición con que se trabaja en algunas áreas del gobierno provincial, y por esto  no creo justo meter a todos en la misma bolsa.

La preservación de la institucionalidad en los poderes del estado requiere de compromiso, trabajo pero sobre todo respeto.

Esperamos que  con las próximas sesiones  la sociedad en su conjunto se vea representada, oficialismo y oposición, cumpliendo con los deberes que le confirió el pueblo, y por ende  practicando y afianzando la democracia de nuestro país.