Hace siete meses, el Frente Cívico Federal, pudo enfrentar un proceso electoral difícil debido al adelantamiento de las elecciones y las divisiones internas, que pude superar gracias al esfuerzo ininterrumpido de más de dos años y diez meses de trabajo, en pos de mantener a la UCR, de pie en el 2007 y en el 2009 integrando un frente, que resultó ganador en las elecciones.- Desde entonces he sostenido que la supervivencia de la estructura partidaria implicaban un esfuerzo por sobre cualquier aspiración o interés individual, por legítimo que éste fuera.
Encaré, por sobre cualquier diferencia o contradicción secundaria, el desafío de unir a todos los sectores y núcleos internos, respetando la historia e identidad de cada uno de ellos, sin renunciar a sus convicciones pero con la claridad suficiente como para comprender que en la defensa de los principios y doctrinas de la UCR se jugaban valores y principios que trascendían a los propios militantes y hacían a la esencia misma de la república y el sistema democrática.
La Unión Cívica Radical de Mendoza está de pie y dispuesta a retomar su verdadera vocación transformadora y democrática, siendo una obligación el construir espacios políticos que sean alternativa de gobierno, como opositores serios, capaces de crear una alternativa, de lo contrario seremos funcionales al Gobierno Nacional y Provincial.
En definitiva, tenemos, ante nosotros, una vez más la posibilidad de dar un paso adelante en el camino hacia la recuperación del Gobierno provincial y nacional, para eso no le podemos dar la espalda a un formidable administrador, el intendente de la Ciudad de Mendoza, que cambió la mentalidad de hacer política, desde su primera gestión, nadie lo pone en duda y menos el votante de la ciudad, ¿que razones podemos entonces esgrimir para no apoyarlo? No las encuentro y si son entendibles no son suficientes, las cuestiones individuales de uno u otro lado, no pueden estar por encima de un proyecto.
La solución del problema electoral en la Ciudad de Mendoza, ha requerido de un esfuerzo fenomenal, que no se encuentra terminado, es cierto que para poder concluirlo, será necesario, mucho dialogo, comprensión, tolerancia, buena fe, puesta al servicio de un accionar constructivo, así le daremos solidez al triunfo esperado, en beneficio de nuestra Ciudad y prosperidad de vecinos y amigos.
Por todo eso y muchas razones más, convoco a la unidad del radicalismo de la Ciudad de Mendoza, estrechándonos las manos, como símbolo de grandeza que es lo que nos dará la fortaleza para seguir en la lucha por mejores instituciones, más democracia y mejores sistemas representativos. No rompamos lo que hemos construido, es obligación de todos y en especial del Intendente de la Ciudad de Mendoza, encontrar los caminos que nos conduzcan al triunfo en la elección del 28 de marzo, con todos, sin exclusiones, con todos los ciudadanos de cualquier signo político que sea.
Por una Ciudad mejor.