¿Mente sana en cuerpo sano? ¿O cuerpo sano en mente sana?
Algunas medidas simples y Ppácticas para intentar lograrlo. (Por supuesto, es un resumen).
Este conocido dicho data de la época del Imperio Romano, mas precisamente este
Aforismo: “Mens sana in corpore sano”, se le atribuye a Decimus Junius (Juvenal), poeta romano.
Dice el poeta romano, que el hombre verdaderamente sabio, no pide al cielo más que la salud del alma y la del cuerpo: “orandum est ut sit mens sana in corpore sano”.
Sin embargo, suele citarse esta expresión para indicar que la salud del cuerpo es condición indispensable para la salud del alma. Y ahí está el error según mi apreciación. El cuerpo no determina la salud de la mente, sino al revés, es la mente la que determina la salud del cuerpo. “Si piensas bien, vives bien. Si piensas mal, vives mal”. Somos lo que comemos, pero también, y sobre todo, somos lo que pensamos.
Además si queremos ser mas estrictos en los términos, no es posible curar a un hombre, volverlo sano, si vive en un ambiente enfermo. De manera que al clásico aforismo mens sana in corpore sano debería ser ampliado diciendo “mens sana in corpore sano et in societas sana” Por eso tenemos que día a día mejorar nuestra sociedad.
¿Qué herramienta tenemos nosotros a mano para lograrlo?
La voluntad; ésta es la capacidad de los seres humanos que nos mueve a hacer cosas de manera intencionada, por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo.
¡Esta herramienta es gratis y no la venden en ningún lado! Utilizando la voluntad tenemos que recurrir a una dieta sana equilibrada, una buena hidratación, un plan diario de ejercicios y un periodo de reflexión, pedido o rezo según nuestras creencias. Esto ultimo, algunos lo pueden interpretar como una programación de control mental o el contacto con una fuerza Superior (Dios).
Todo esto debe ser una rutina diaria, no solo algunas veces a la semana. ¿Por qué?
Porque, por ejemplo, en el caso del Ejercicio físico, al comienzo de una rutina puede costar un sacrificio, ya que nos cansamos, nos duelen los músculos y queremos abandonar. Pero luego de aproximadamente 14 días de rutina diaria, el organismo comienza a producir, en el momento de la gimnasia, unas sustancias naturales del cuerpo, que actúan en el cerebro y que producen un estimulo similar a la morfina (más animo, mejor humor, mas fuerza física, etc.), estas sustancias se llaman Endorfinas. O sea que si superamos las 2 semanas luego el cuerpo nos “pedirá” hacer ejercicios, ya que con el mismo, nos sentiremos mejor y con ganas de hacer las cosas, con buen humor y ánimo. Tengamos paciencia y seamos constantes.
Recordar que el ejercicio debe ser gradual y progresivo, si es posible asesorado por un profesional responsable y serio.
Si queremos mantener buen estado físico sin necesidad de bajar de peso, activando el sistema cardiovascular y los pulmones, a veces es suficiente la caminata, el trote, la cinta para caminar o la bicicleta (fija o de paseo) todo esto es un buen ejercicio aeróbico (ejercicio o trabajo aeróbico nos referimos a la actividad física que por su intensidad requiere principalmente de más oxigeno para su mantenimiento)
Pero si queremos gastar más calorías y bajar de peso, con la actividad física, en forma mas eficiente, tenemos que recurrir, además de estos ejercicios y de la dieta, a los ejercicios de los músculos que se encuentran de la cintura para arriba, ya que al utilizar estos músculos que son mas pequeños y menos poderosos, el gasto calórico es mayor (Cuello, hombros, brazos, antebrazos, pectorales, espalda o espinales, cintura con abdominales, laterales y oblicuos del abdomen)
Para hacer una rutina de ejercicios no hace falta en forma indispensable ni un gimnasio, colchoneta, bicicleta, cinta para caminar, que el clima este bueno, que no llueva, tener pesas, tener remos, etc., etc.
Solo hace falta un espacio con buena ventilación para que nuestro cuerpo pueda moverse. El solo hecho de mover los hombros para arriba y para abajo 20 veces ya estamos realizando la rutina de un grupo muscular, mover el cuello , levantar y bajar los brazos, contraer el abdomen y relajarlo, contraer y relajar los músculos de los muslos varias veces, aunque estemos sentados, ya es una rutina de ejercicios. Por supuesto que mientras más músculos movemos y mientras más tiempo se realiza la rutina, el efecto es mayor.
El agua es un elemento fundamental para nuestro cuerpo, en gran parte gracias a ella funciona como corresponde todo nuestro organismo. Casi el 70 % de nuestro cuerpo es agua. Hay que tomar aproximadamente 2 litros diarios de líquidos, pero esto varia con la temperatura del ambiente, nuestra actividad física, nuestra edad y otros parámetros. Para hidratarnos no debemos contar con las infusiones que contengan xantinas (cafeína, mateína o teína) o sea café, mate o té, ya que estas tienen un efecto diurético. Tampoco tenemos que hidratarnos con bebidas que contengan alcohol ya que producen una dilatación de los vasos sanguíneos, que hace perder calor y líquidos corporales. Cuando llegamos a nuestra casa luego de una jornada calurosa con un poco de deshidratación, nunca tomar de entrada una bebida alcohólica como cerveza por ejemplo. Lo primero que hay que hacer es tomar agua. Recordar, si es posible no tomar alcohol alejado de las comidas principales.
En el caso de deportes o gimnasia, tomar líquidos antes, en un descanso durante y después, para hidratar. Siempre a tragos chicos sin llenar excesivamente el estomago.
La mayor cantidad de eventos cardiovasculares, a veces graves, durante la practica deportiva (arritmias cardiacas, muerte súbita, desmayos, etc.) son favorecidos por la deshidratación.
Además hay que tomar poco liquido durante las comidas y abundante alejado de ellas. El líquido excesivo durante las comidas diluye los jugos digestivos y altera la digestión.
Con respecto a la dieta hay que tener conceptos básicos como que ésta debe ser equilibrada: Verduras, carnes, granos y frutas, todo variado.
Comer varias veces al día (Desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde y cena).
Tratar de evitar los alimentos grasos (Tortitas, fiambres, tortas fritas, fritos en general, aderezos, pan casero con grasa, embutidos, carnes en exceso, manteca, etc.)
Evitar el exceso de azucares refinadas (Azúcar común en exceso, galletas dulces, golosinas, gaseosas con azúcar, etc.) Si uno consume solo azucares refinados, de rápida absorción intestinal, como por ejemplo azúcar común, dulces o golosinas, por un mecanismo hormonal relacionado con la Insulina, tendremos a las pocas horas un bajón de azúcar que hará que necesitamos consumir nuevamente algo dulce . De esta manera se origina un círculo vicioso de comer a cada rato por la sensación de hambre. Por eso recurramos a las fruta o barras de cereales, que tienen azucares de absorción rápida y de absorción lenta, que hace que el periodo de saciedad sea mayor. Recordar con un caramelito la saciedad nos dura minutos y luego viene nuevamente la sensación de languidez y hambre.
Masticar bien y lentamente los alimentos. Ante la duda consultar a nutricionistas y medicos.
El Ser Humano puede vivir perfectamente bien sin tomar alcohol. Pero en nuestra sociedad y cultura vitivinícola es parte de nuestras costumbres tomar bebidas alcohólicas. Eso si, no tomar fuera de las comidas. Puede ser un poquito en caso de un brindis. No tomar sin conduces. No tomar para modificar tu estado de ánimo o para dormir. Si tomas con las comidas que no sea en exceso. Esto del exceso es muy relativo y difícil de definir para cada persona.
No mezclar alcohol con energizantes (Red Bull, Speed o similar) ya que la cafeína que contienen estas bebidas te mantienen lucido, pero con falta de reacción y reflejos, no te alerta que te vas intoxicando con el alcohol.
En todos los casos de dudas, consultar a médicos clínicos o deportologos, nutricionistas, profesores de educación física, etc.
Previo a estos cambios de conducta es necesario un Chequeo y un asesoramiento médico.
El momento diario de reflexión o rezo es importante para definir lo que cada uno quiere de si mismo para la vida. Esto es de una gran ayuda. Hay que elegir un momento del día, que puede ser a la noche antes de dormir, en forma tranquila y relajada realizar esta acción, que dependerá de nuestras creencias religiosas y espirituales. En estos casos podemos decir que uno puede lograr un bienestar Psíquico, Físico y Espiritual.
A veces el bienestar no es completo tomando medidas físicas.
Un ejemplo a veces sirve.
Una vez vi por televisión un reportaje que le realizaban a una señora que cumplía 110 años.
Le preguntaron cual era la formula para vivir tantos años, estar bien, alegre, jovial y lúcida, si ella había realizado dietas especiales, gimnasia o evitado las sustancias toxicas como el tabaco.
Ella contestó: “Si, m´hijo, en algo me cuidé, pero lo mas importante para mi, es que no Odio ni Envidio a nadie”. Esto es una representación del Amor al Prójimo.
Por eso, para mi punto de vista, la mayoría de las personas, religiones o movimientos espirituales deberían tener antes que la Fe como parámetro fundamental, el Amor al Prójimo y no al revés. O los dos juntos.