Una de ficción: reportaje al Juez Floro Baltasar Martínez

Muchos mendocinos conocen y reconocen a este hombre de la Justicia Provincial que a fuerza de arduo trabajo investigativo, viene desentrañando desde hace años la madeja de cómplices relaciones entre el poder económico y la política. Su participación en rutilantes causas que involucran a hombres del poder, le ha valido para que los habitantes de esta tierra lo consideren un hombre éticamente referencial.

Floro Martínez (un personaje de ficción, inventado por el autor de esta nota para tener con quién hablar de lo que se habla)) tuvo la gentileza de abrirnos la puerta de su casa y permitir que lo entrevistáramos sin “agenda previa” y a puro calzón quitado demostró que no pertenece al planeta de los políticamente correctos.  Sus polémicas afirmaciones dejarán tela para cortar y al mismo tiempo los mendocinos podremos advertir aspectos de su vida, hasta ahora, desconocidos.

Siendo el atardecer de un magnífico domingo, en el living de su casa y ante la alegre mirada de Patán (un labrador color te), nos disponemos a comenzar la charla con la debida infusión de unos amargos en mates diferentes para burlar al H1N1.

- Pude advertir en su biblioteca numerosos ejemplares de novelas, cuentos y poemas, ¿los lee o sólo decoran la………; interrumpe, cierra los ojos y dice: Tiene luz propia, majestad benigna. Debemos, por desgracia, asesinarlo: se hunde el cuchillo en su pulpa viviente, es una roja víscera, un sol fresco, profundo, inagotable, llena las ensaladas de Chile, se casa alegremente con la clara cebolla, y para celebrarlo se deja caer aceite…..Oda al Tomate, de Pablo Neruda.

- Ah bueeeno, disculpe mi atrevimiento; ¿en qué otros géneros literarios busca respuestas o simplemente entretenerse?

Disfruto mucho aprendiendo historia y las novelas policiales me apasionan, pero últimamente estoy buceando en cuestiones relacionadas a la física cuántica y a la teoría de las cuerdas.  Me atraen las explicaciones que demuestran el comportamiento real de ciertos eventos, a pesar de que lo mostrado se da de patadas con el sentido común.

- ¿Por ejemplo?

Creemos y pensamos que el tiempo es una dimensión que actúa como un camino recto en una sola dirección, un antes y un después, un principio y un fin, ¿Qué tal si el tiempo fuera una dimensión que actúa como una parábola y de tan curva se produce un círculo?, sin comienzos ni finales, donde el big bang sólo es un evento más; loco no.  Por otro lado, experimentos con partículas subatómicas han demostrado que la misma materia puede estar en dos o más lugares al mismo tiempo.  Hay matemáticos que aseguran, desde esa disciplina, la posibilidad de existencia de universos paralelos. Es para romperse la cabeza.

- ¿Cosmos o caos?

Ambas, en permanente interacción.  Orden y desorden, nos hemos debatido permanentemente entre estas dos realidades.

-  ¿Podrá el hombre algún día mirar a la cara a sus dioses para decirles que ya conoce sus secretos?

A pesar de la arrogancia mostrada por algunos científicos que se creen en posesión de las razones supremas, sigue la búsqueda.  Mientras más conocimiento presumimos de poseer, más se aleja la frontera de lo que falta por descubrir.

- ¿Usted, es una persona religiosa?

No en el sentido tradicional de la palabra, pero siempre he buscado respuestas al sentido de la existencia.  Creo en el hombre y en la construcción de la humanidad a pesar de las evidencias de lo que somos capaces: genocidios, holocaustos de todos los colores, corruptelas de todo tipo.

- ¿Cómo descubrió su vocación, si es que administrar Justicia es su vocación?

La verdad no lo tengo muy claro,  supongo que mi madre a través de su ejemplo me familiarizó con lo correcto, distinguiéndolo de lo incorrecto; lo que está bien de lo que está mal.  Era una persona ética practicante que aborrecía las injusticias y desafiaba permanentemente el status quo.  Siempre militó a favor de una organización social diferente, sin castas, sin privilegios.

-  ¿Alguna anécdota  de su madre?

Mire, me acuerdo y me duele el orgullo; tengo que haber tenido como diez años y mi madre me pidió que la acompañara a hacer las compras al almacén del barrio.  Cuando volvimos a casa le mostré, como una gracia, que me había quedado con una Rodhesia (galleta bañada en chocolate) sin que el almacenero se hubiera dado cuenta; tronó el escarmiento, me tomó de una oreja y me llevó hasta la puerta del almacén exigiéndome que entre para devolver lo sustraído y pedirle disculpas a don Arturo. Ese papelón todavía me produce vergüenza.

- ¿Y don Arturo?

Viejo bueno, entendió la situación y tiró un manto de piedad.

- Siendo tan habitual en el ambiente del derecho la utilización de dos apellidos, ¿por qué usted utiliza sólo uno?

Nada especial, costumbre. 

- ¿Parece un tanto “cajetilla” utilizar doble apellido?

No se vaya a creer, conozco varios cajetillas de un solo apellido.

- Para meternos en tema: usted fue el único juez, que el año pasado, no quiso recibir de parte del ejecutivo provincial la suma de ciento cincuenta mil pesos, aproximados, en concepto de indexación salarial. ¿Por qué procedió de esa manera?

Los jueces somos parte de la República, no estamos por encima de ella.  Me pareció injusto no compartir la suerte del pueblo.  A ver si me explico, si durante diez años los salarios y dietas estuvieron congelados para todo el mundo, con procesos recesivos que casi ocasionan la desintegración de la sociedad, en ese contexto de caos, empobrecimiento y desempleo generalizado, reclamar y extorsionar (embargo de cuentas públicas) se parece más a un intento por mantener privilegios.

- Sus pares no deben estar muy contentos con esa postura, ellos hablan de la famosa “intangibilidad” que les garantice la tranquilidad necesaria para tan importante tarea.

Resulta más sencillo sacarle un colmillo a un dogo que un peso a determinadas personas.  Cuando el barco se hunde, que usted se pare en un pedestal a dar sermones sobre los derechos adquiridos es un tanto banal, yo simplemente hablo desde el sentido común, después cada uno sabrá lo que hace.

- En una provincia y en un país donde el delito económico cometido por funcionarios públicos y empresarios privados no tiene sanción penal, usted se animó a romper con esa tradición.

La corrupción pública es un mal cancerígeno, elimina la distinción entre bien público y bien privado, característica de cualquier régimen liberal y democrático, rompe la idea de igualdad de derechos de la persona y, en consecuencia, pervierte el pacto social.  Para un correcto funcionamiento de la sociedad y sus instituciones, es menester que el funcionario y el empresario sepan que las imputaciones, procesos y sentencias NO están tarifadas.

- ¿Qué fue lo que más le llamó la atención al momento de desentrañar semejante matriz de corrupción?

La impunidad con la que actuaban y la complicidad de los organismos de control.  Que durante años un buen porcentaje de las licitaciones estuvieran arregladas, los íntimos contactos entre proveedores del estado y funcionarios, sobreprecios en la obra pública, todo esto ocurría mientras los organismos de control daban el okay.

- Los organismos de control decían que las cuentas cerraban.

(Ríe). Si, les cerraban las cuentas y les aprobaban los ejercicios; pudimos demostrar que las auditorias estaban arregladas.  A donde metíamos las narices salía mal olor: casino, CFI, pauta publicitaria, etc.

- ¿Cómo se explica tanto despropósito?

- Falta de circulación de las élites, no se renueva la dirigencia; falta de participación social, y parece ser que el tema de la corrupción no tiene un lugar destacado en la agenda de los mendocinos.

¿En cuánto a los organismos de control, uno de ellos presume de poseer normas iso 9001 que garantiza la eficiencia en los procedimientos ejecutados; hasta fue premiado por ello?

Mire, a juzgar por las evidencias de lo investigado, llegamos a la conclusión de que vocales (salvo uno) y relatores arreglaban y negociaban hasta las comas de los fallos.  En relación a los premios y reconocimientos, no se olvide usted que en nuestro querido país los premios son otorgados por cualquier verdulería; con perdón de las verdulerías.

- ¿Los medios de comunicación son parte del problema o de la solución?

Como toda herramienta depende de cómo se las utilice.  Si se dedican a informar y a generar conciencia respecto a los temas que importan, bien; ahora si se dedican a operar (extorsionar) para obtener prebendas y negocios de todo tipo, estamos jodidos.

- ¿En Mendoza a que se dedican los medios?

Prima la dinámica de empresas dedicadas al negocio, en lugar de organizaciones con el objeto de brindar un servicio público fundamental como es el de informar. 

- ¿Todo esto no constituye una visión demasiado negativa de la realidad?

Si querés te puedo contar el cuentito de la Mendoza pujante, donde las instituciones son un ejemplo de eficiencia, donde no existe el tráfico de influencias, donde los políticos son probos, los jueces hacen justicia y los periodistas informan la realidad y después te vas a dormir tranquilito y contento.  Ahora mientras vos contás las ovejitas, los arquitectos de la sociedad están pauperizando tú futuro de muchas maneras.  No te olvides que en nuestra estimada provincia quebraron don Bancos, los vaciaron y no se encontró un solo responsable, muchos de los que obtuvieron créditos y nunca devolvieron una moneda, se siguen pavoneando por las calles. Si tenés tiempo te puedo dar más ejemplos.

- Me los imagino, gracias. Es común ver a fiscales y jueces implementar operativos policiales contra la inseguridad en barrios “humildes” de la provincia, sin embargo usted ha llevado adelante distintos operativos en aquellas zonas residenciales denominadas “exclusivas”, ¿Qué resultados puede mencionar?

Lamentablemente superamos los peores pronósticos. Hemos procesado a varios vecinos de estos countries donde las casas valen un millón de dólares, por cuestiones que van desde el no pago del impuesto automotor, hasta valijas de dinero cuyos propietarios no pueden justificar; desde personal doméstico que mantienen en negro, hasta traficantes de estupefacientes; desde vecinos que arreglan el medidor de la luz hasta estafadores buscados en otras latitudes. Por cuestiones relacionadas a violencia intrafamiliar, paidofilia, usura y chantaje también tenemos a varios judicializados. Personas de la “alta sociedad” que vivían en una burbuja de impunidad y muchos de ellos acostumbrados a dar lecciones de moralidad.

- ¿Es posible que se dedique a la política?

No está en mis planes, pero en general veo con pesar que determinados temas como la seguridad del suministro de agua y energía, o la calidad de las instituciones sanitarias y educativas, parece importar menos que la creación de posibilidades de inversión para un capital líquido ávido de réditos.  Al mismo tiempo, mensaje para los legisladores, nuestro sistema tributario es demasiado generoso con los ricos.

- ¿Usted es optimista o pesimista respecto a nuestro futuro?

Tengo un optimismo mesurado, los ciudadanos deben participar más, hay que involucrarse en la cosa pública y al mismo tiempo hay que construir ciudadanía para las decenas de miles de personas que nacen y viven alejados de toda dignidad.

- ¿Me imagino que se debe sentir muy solitario dentro de la corporación judicial?

Cuento con un gran equipo y estoy en sintonía con varios de mis colegas.  Por otro lado el que tiene fuertes convicciones siempre se sentirá acompañado por ellas

- ¿Alguna asignatura pendiente? (Piensa más de lo usual).

Si, todavía no le conozco los nombres a los tres niños que desde hace más de dos años me limpian el parabrisas del auto en la esquina de Godoy Cruz y Avellaneda de Guaymallén.

...

Habiendo terminado la entrevista, me despido del Juez Floro Baltasar Martínez con el convencimiento de haber charlado con una persona comprometida y jugada, tanto, que casi parece un personaje de ficción.