Fraude al ciudadano

El 30 de marzo del año en curso, con el título de “Desconsuelo Ciudadano”, escribía, en este mismo espacio, que a muchos nos preocupaban, entre otras, dos cosas ante el adelantamiento de la fecha de elecciones legislativas.

“1-Todo el entramado de dimes y diretes, de arreglos y desarreglos, de alianzas y rompimientos, de aprietes visibles y encubiertos, de dinero coparticipado y de regalitos a provincias, gobernadores y legisladores, que ha venido marcando la vida política argentina desde hace un año. Una cosa es el debate de ideas y posicionamientos, respetando al que opina distinto, y otra muy distinta son los intereses subalternos (o no tanto) que embarran la cancha ciudadana. 2- El día después. Sea que gane o pierda el kirchnerismo, el panorama es bastante sombrío. Digo rápidamente que no estará, ni debe estarlo, en juego la gobernabilidad del país; los elegidos por el mandato popular deben llegar, como corresponde, al final institucional de sus mandatos. Es sombrío el panorama económico: ¿mayor inflación?, ¿devaluación?, ¿tarifazo? La pérdida de puestos de trabajo está asegurada, al igual que el aumento del número de pobres y de la pobreza”.

Pero, a pesar de aquel escepticismo, existen los “milagros políticos” (¡aunque usted no lo crea!).

¿Vio cuantos ciudadanos bien intencionados, candidatos a las distintas instancias legislativas, tenemos en la provincia y en el país cuyos rostros empapelan todos los Medios de Comunicación y que prometen “jugarse por” la Provincia y por la Argentina? No vaya a interpretar erróneamente “jugarse por” por “jugarse a” la Provincia y a la Argentina. ¿O sí? Me siento altamente conmovido por tanto sacrificio, altruismo y compromiso político y social…

En cuanto al “día después” del acto electivo, hay cosas que ya están “cantadas”: tarifazo, mayor inflación y mayor devaluación (ya estamos con el dólar a casi $ 4). Lo que, a su vez, implica mayor desocupación y mayor pobreza. Y vuelvo a repetirme la pregunta: ¿será que la pobreza, la inseguridad y la descomposición social en que vivimos son un buen negocio para algunos?

Dicho y hecho. En el mes de marzo comentaba que, por obra de otro milagro cívico, iban a desaparecer de la agenda pública los sonados casos de corrupción gubernamental de Skanska, de las valijas venezolanas, de los fondos de Santa Cruz (que ya desaparecieron), de las 8 toneladas de efedrina que salieron por el puerto de Rosario sin que nadie lo advirtiera, de las valijas voladoras llenas de cocaína con destino a España y de otras minucias más. ¡Qué predecibles somos los argentinos y qué descomprometidos somos los ciudadanos! ¿No terminará siendo verdad aquello de que los pueblos nos merecemos los gobernantes que tenemos?

Mientras tanto, las Bolsas (los que embolsan el dinero) y las entidades financieras continúan corriendo en la bicicleteada para ver quien produce más dinero trucho. Y el gobierno utiliza el dinero que pertenece a los jubilados para favorecer a algunos…

A mi nota de marzo agrego una tercera preocupación: ¿qué sucederá en el interregno de seis meses entre los legisladores elegidos y los que continúan en funciones hasta el 10 de diciembre? ¿Cuáles son los legales y cuáles los legítimos? Ya que se adelantó la fecha de las elecciones, ¿no habría que haber adelantado también la de asunción de los nuevos legisladores?

¿Usted dice que allí hay una nueva trampa? Yo también lo creo.