El conflicto salarial entre empleados estatales y el gobierno provincial tiene dos aristas.
Por un lado un gremialismo contestatario que lucha por legítimas reivindicaciones laborales aunque creo humildemente equivocando los métodos de protesta.
Por el otro un goboerno provincial al que en varias oportunidades he catalogado de autista, que solo aparece preocupado por demostrar un alto grado de lealtad y obsecuencia a un gobierno nacional que lamentablemente hace agua por todos lados. Es en este contexto que vemos la inoperancia de un Poder Ejecutivo que no ha querido resolver estos conflictos teniendo en cuenta fundamentalmente para acelerar esto que no es solamente una cuestión de dinero sino también de dialogo y consenso la forma de dirimir y solucionar los problemas. Entendemos que un gobierno que solo esta preocupado por complacer al poder central, ocupado nada mas que en resolver rencillas internas, poco puede aportar a la solución real y concreta de los conflictos vigentes. Vaya como ejemplo la inoperancia de un ministro de gobierno que en vez de estar ocupado por los temas que hoy aquejan a la mayoría de los mendocinos, empleados públicos incluidos, únicamente se lo vea preocupado por demostrar que el señor gobernador siga ganando elecciones internas como si esto le solucionara algo al pueblo de Mendoza.
Si le agregamos a esto la falacia, como herramienta permanente de transmisión de la política del estado, vemos que esto agrava aun mas el conflicto antes que atemperarlo, como ejemplo basta mencionar la actitud del gobierno provincial de mostrarse sorprendido ante el aumento salarial reclamado por los jueces, cuando fue el propio gobernador Jaque el que impulso dicho acuerdo incluyendo el retroactivo que significa una suma indeterminada tanto para el pasado como para el futuro del costo salarial de los magistrados para la provincia.
Estas actitudes irresponsables nos llevan a una situación como la de hoy en que es muy difícil que los gremios estatales le crean al gobierno. Pero nuestra responsabilidad Institucional nos lleva a solicitar al mismo la cuota de cordura necesaria para superar este conflicto haciendo propuestas razonables y viables desde el punto de vista financiero que permitan destrabar el mismo., sin perjuicio de ello también la dirigencia gremial deberá aportar su cuota de entendimiento y razonabilidad para que podamos superar este conflicto y que en la provincia de Mendoza vuelva a reinar la cordura, racionabilidad y el consenso.