Monumento a la ineptitud

El diario El Mercurio de Chile publicó una contundente columna de opinión sobre el caso Campanini. Leela aquí.

A continuación, reproducimos la columna de opinión publicada en Chile por el diario El Mercurio el sábado pasado, en donde MauricioPurto -médico montañista- cuestiona el funcionamiento de la Patrulla de Rescate del Aconcagua:

 

Así tituló el vespertino "La Segunda" una entrevista en que di la opinión sobre las crudas imágenes que dan cuenta de la incapacidad, desesperación y desaciertos de unos rescatistas argentinos, y del maltrato recibido por el andinista, también argentino, Federico Campanini, en sus últimos minutos de vida durante una operación de rescate en el Aconcagua, luego que el montañista y un grupo de excursionistas italianos fueran sorprendidos por una tormenta de nieve.

El video de dos minutos subido a YouTube muestra a Campanini exhausto, pero consciente, mientras es jalado por una cuerda y es arrastrado por la nieve. Campanini intenta avanzar gateando... Desfallece, se yergue y es increpado por sus posibles salvadores, en una suerte de estimulación que invoca a Dios y da aviso a una jueza de que lo dejarán a su suerte. Todo en medio de una nevada: una clase magistral de lo que no hay que hacer en esas circunstancias.

No me gusta ser tribuna ni comentarista de la crónica roja en la montaña, ni menos ser un "general después de las batallas". Pero no hay que ser especialista para saber que se actuó mal.

Porque el video delata un estado de exaltación en que los hombres estaban fuera de sí, en un estado de psicosis aguda, un "mal trip", en la jerga de los montañistas extremos. Y en todas la acciones humanas, procedimientos concatenados, ejecuciones delicadas, perder el centro, eso que llaman aplomo, y caer en la desesperación trae el yerro mayor, que muchas veces pasa por la muerte. El montañismo y la cirugía han sido mis escuelas. Hay muchas otras.

Más allá en el análisis, Campanini no era peso muerto, no era un "saco de papas", podía gatear, y eso facilita un rescate. Y lo que es mejor, había mucho más que dos rescatistas, quienes tenían incluso energía para grabar un video del acontecer.

Y estaban apurados, no tenían tiempo para el otro, temían por sus propias vidas, por su exposición a la nevazón... Y lo reconocen abiertamente en sus dichos.

En el diario "La Nación", de Argentina, el jefe de patrullas de Socorristas de Montaña de Argentina, Armando Párraga, ahora removido de su cargo, aseguró en conferencia de prensa que "cuando llegamos a la cima del cerro (Campanini) ya estaba muerto, por lo que se priorizó la vida de los demás andinistas, quienes tenían chances de sobrevivir".

Faltó mucha potencia, saber que se puede caminar con tormenta todo el día y toda la noche, y la siguiente... Que hay que poner al compañero entre dos, y avanzar muy lentamente... En la montaña hay que tomarse el tiempo; cuando un compañero tiene una baja de energía tan grande, uno debe disminuir los tiempos y acompañarlo; lo último que se puede hacer es arrastrarlo así como se ve en el video, y menos insultarlo.

Me han tocado situaciones muy similares en la montaña, incluso peores, con un compañero enérgico bajando de noche, varias horas, y yo sin un crampón, en el mismo Aconcagua, y en muchos otros trances, pero lo sacamos adelante con calma y energía. Campanini estaba consciente, podía moverse, y también podían hacer mucho más por él. ¿Qué hace la diferencia?

El I Ching, un libro de sabiduría chino, dice que ante el peligro el cobarde se precipita y que el valiente no. Y que la escuela es entrenar y poner al frente todos nuestros miedos.