Desde los primeros tiempos de la gestión del gobernador Celso Jaque se señaló desde los medios que las supuestas deficiencias en la comunicación era uno de los problemas que el mandatario debía solucionar para asegurarse un tránsito más grato en la función de todo el equipo por él designado para dirigir los destinos de Mendoza.
Un ejemplo de ello es que con sólo difundir la gran cantidad de actividades que desarrollan los ministerios en los ámbitos de salud, obras públicas, economía, etc. ya se tendría una agenda suficiente para llenar las páginas de los diarios. Esa decisión tal vez no pase por el área del actual encargado de la comunicación oficial, eso depende del esquema interno del poder diseñado internamente por quienes ejercen actualmente el poder político en la Provincia.
Lo que si depende de la actual conducción de la comunicación oficial es por lo menos el manejo de la propia oficina, y este es el caso concreto que a mi y a mis compañeros afecta. Los que aquí trabajamos somos periodistas profesionales o comunicadores sociales con distintos niveles de experiencia, que, estamos preparados para informar y difundir la actividad oficial, sin embargo habemos algunos a los que no se les asignan tareas de prensa. Por lo contrario sólo ejercen un constante control de la presencia física en el lugar o el estricto cumplimiento del horario sin interesar la calidad de la tarea desarrollada o que si ellos quisieran, se podría realizar. Esta forma de tratamiento ha creado un clima hostil para muchos de los que aquí venimos teniendo en cuanto las características especiales de la función periodística, que todas las administraciones precedentes han considerado y respetado. A tal punto se da que, en mi caso particular he pedido traslado por adscripción a la Legislatura -donde ya me desempeñé anteriormente- y la resolución del mismo no se mueve desde setiembre cuando lo inicié ante el Ministerio de Salud, dependencia a la que pertenezco de planta pero estoy asignado a la Oficina de Prensa de la Gobernación. A esta altura considero que existe alguna animadversión contra mi persona por motivos que desconozco.
N. de la R.: Enrique Villalobo es periodista y se desempeña institucionalmente en el área de Prensa de la Gobernación.