Cortinas de testosterona y ataúdes económicos

Cuando el capitán de marina germana Herbert Werner plasmó sus memorias en enero de 1969, en honor a sus camaradas caídos en la segunda guerra mundial, decidió estamparle a la tapa de su libro el nombre : “Ataudes de Acero”. Jamás imaginó, que después se escribirían innumerables  páginas sobre ataúdes de cartón corrugado, biodegradables, muy ecológicos, y hasta con manual de instrucciones...

Moderna acepción, a mi juicio,  para disfrazar una salida económica a nuestro final terreno. Fundamentalmente cuando es otro quien  debe afrontar las onerosas exequias. Idéntico criterio impulsó a su inventor: el jubilado colombiano Raúl Durán. Al respecto usted puede leer el articulo: “Ataúdes para pobres”  en Internet: https://www.larepublica.com.uy/mundo/39728-ataudes-de-carton-para-los-pobres

Quizás la razón económica explique porque demoró casi diez años en llegar a Argentina “tan brillante invento”. Pero bueno …  ahora no aparecerán ataúdes de bebés, mezclados con jeringas y otros deshechos hospitalarios en simples basurales a cielo abierto, como hemos estado viendo estos días en todos los medios mendocinos.

El controvertido tema ha arribado comercialmente a Mendoza. Imagino que autorizado por nuestro Ministro de Medio Ambiente, el abogado Guillermo Carmona. Quizás él no se haya enterado aún porque estimo que la empresa comercial debe tener seguramente un permiso nacional, o bien porque debe estar muy preocupado por resolver la gravísima controversia justamente de los deshechos patológicos que emanan de todos los centros sanitarios y están siendo recolectados por nuestros empleados municipales a  un costo muy inferior al que pretende cobrarnos una multinacional.

En honor a la verdad, no lo he visto en ningún medio al abogado Carmona preocupado por estas  trivialidades”. Sí he leído, que toda la culpa se la echan una vez más al cuñado de lujo. Me parece injusto.    

Pero volviendo al tema que nos atañe, puedo decir que probablemente por ser médico, he perdido el miedo a la muerte. Lo que me suscita es curiosidad por lo que viene (o no) después. Si no hay nada, pues no me llevaré ninguna desilusión por la sencilla razón de que no me voy a enterar, y si hay algo… ¡que emocionante!: otras dimensiones, otras vidas, otras experiencias…….  ¡que sé yo!.  Si así fuera: “solo le pido a Dios” que no nos haga encontrar con algunos gobernantes. Que para ellos les depare, un lugar diferente: caliente, frío o tibiecito, como El prefiera, pero lejos de quienes ya los hemos sufrido demasiado.

De modo tal que lo que menos me preocupa es en que me van a llevar hasta allá.

Los defensores del “sobretodo de cartón corrugado” esgrimen las más espectaculares mociones “verdes” que uno pueda imaginarse. Hasta imputan de villano al oligoelemento zinc, que reviste por dentro a todos los ataúdes. No consideran así al nylon con el que nos envolverán en el de cartón corrugado, ni tampoco a los plásticos con los que se los abrocha. Si desea saber algo sobre el zinc, le recomiendo esta página en la web:  https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S0212-16112007000100012&script=sci_arttext

Si la contaminación es el problema: existen muchos métodos de degradación post mortem de nuestros cuerpos. Describiré solo algunos que se utilizan en el globo:

 

El "composatarium": Sistema de descomposición aeróbico similar al del compostaje, por  lo que el resultado final puede ser utilizado como fertilizante para las plantas. La empresa sueca Promessa Organic sumerge el cuerpo en nitrógeno líquido y lo convierte en polvo que también puede ser compostado.

 

Hidrólisis alcalina: El cadáver se disuelve mediante usa solución que permite convertir los huesos en polvo. Se trata de un método tres veces más barato que el de la incineración y el líquido disolvente se puede reciclar.

 

Urnas biodegradables: Quizás la más simpática y ecológica sea la que inventaron los internos de los centros penitenciarios catalanes (sí ellos) en el año 2004,  con los restos mortales de Copito de Nieve, el famoso gorila blanco del Zoo de Barcelona : maceta realizada con cáscara de coco, rellena de turba y con una semilla en su interior . Un curioso ejemplo de ecologismo y de reinserción social. Se la conoce como urna Bios.

 

Bueno sería ver a nuestros legisladores preocupados estudiando y debatiendo estos temas y no tan desesperados por sacar una ley de radiodifusión entre gallos y medianoche.

 

Bueno sería que alguno de ellos saliera a decir que el gobernador Jaque no miente cuando dice que va a castrar químicamente a los violadores sexuales.

 

Bueno sería que nos convenzan que no se trata de  una cortina de humo, de testosterona o de estrógenos. Que es otra promesa más de la reina Cristina, que le ha jurado que la semana que viene es la próxima ley que vota el Congreso, “a su medida y no muy armoniosamente”.-