Carta a un viejo amigo...

Santiago Navarra, escritor y vecino de El Bermejo le escribe a su abuelo, don Ángel Roberti, que ya no está. Roberti fue un referente vecinal, un poeta y un gran relator de historias. Una calle lleva su nombre en el barrio Cooperativa Bermejo, pero no hay ningún cartel que así lo indique. En el homenaje de Navarra a su abuelo, se rescata del ostracismo a todos los más viejos.

Viejito hermoso:

Antes que nada, ¡la pucha que te extraño! Sentí la imperiosa necesidad de escribirte, porque aparte que te gustaba leer, hoy tenés todo el tiempo para hacerlo.

Te sorprendería saber cuánto han cambiado las cosas por acá, pero para peor, no sólo en nuestro país, sino en todo el mundo. Ese mundo que alguna vez estuviste dispuesto a cambiar para mejorar y sin embargo, la contundencia del horror y el olvido pudo más que cualquier intento de fraternizar entre naciones. ¡Minga! ¿Qué dirías ahora, a vos tanto que te gustaban las charlas de sobremesa y los encuentros con amigos, cuando te enterés que un aparatito (o varios) nos modificó las costumbres? No, ya no existen las tertulias, ahora el chismorreo viene en formato de televisión color y con escándalos totalmente armados? El ritual del mate con todo lo que conlleva, se olvidó escondido en una tarjeta más chica que una uña. Ahora la gente no se habla, se escribe y ni siquiera eso, apenas si pone tkm, que viene a ser como una declaración de amor o de cariño. Un beso constante y sonante es apenas un bs, y si son varios bsss. Sí, viejo, nos estamos quedando sin palabras. Por moda o por taradez también lo uso, no te creas, pero qué querés que te diga, sigo prefiriendo el cara a cara aunque a veces moleste y tarde en concretarse el encuentro.

Ya no más zaguanes (¿qué son esas cosas?), nunca más un "chamuyo", ahora nos enamoramos por chat, que es como escribir una carta, pero lleva menos trabajo, porque la computadora, ojo, no esa que alcanzaste a conocer, sino las nuevas, que apenas caben en un bolsillo, nos traen dibujitos, sonrisitas y un montón de cosas que no reemplazarán nunca a las flores que galantemente, vos regalabas en cada primavera a cada persona por la cual sentías afecto.

¿Y la globalización? Palabra rara esta, viejo. Es algo así, como..., bueno, que pobres van a a haber siempre, intermediarios también y que ricos y famosos, tambien! Lo más raro que ha ocurrido en el mundo es que Nuestro Hermano del Norte tiene un presidente de color y a pesar de eso, los pobres negros siguen siendo discriminados a mansalva, son los primeros que van en los frentes de batalla y son los primeros sospechosos de todos los males. ¿y por casa? Ah, sí, nosotros en Argentina, seguimos castigando a los mismos de siempre, los ricos son mucho más ostentosos, la solidaridad es una palabra borrada del diccionario de los políticos y elegimos por imagen, perdiendo la hermosa oportunidad que vos alguna vez tuviste de estrechar la mano de alguien como Illia, por ejemplo. ¡por Dios, qué ejemplo! Me acuerdo cuando me contabas de don Arturo...

Viejo, vos te tomabas el trabajo de enseñarme con ejemplos, ahora como padre, llego a odiar el Discovery Channel que explica tantas cosas, desde cómo se hace un barco (olvidate de las maderitas y los clavos), hasta cómo armar bombas caseras (las piedras de carburo,al cajón del olvido) pasando por las especies extintas y que se extinguen (no, viejo, no hablan del apretón de manos, de la palabra de honor, del respeto por el prójimo, de decir POR FAVOR, GRACIAS, DE NADA). ¡Es cómo vos decías "se inventó el foco y se acabaron los misterios".

Cómo me hubiese encantado que mis hijas te hubieran conocido. Con qué gracia les hubieras contado que no hace mucho tiempo atrás, algunas supersticiones nos hacían gracia; las instituciones eran para respetar y las canas que hoy me sobran eran sinónimo de sabiduría...
¿Qué hubieras dicho si te enterabas que un simple dolor de estómago, o de cabeza o de lo que sea, que solía curarse con un simple trapito humedecido con afecto y agua en el lugar indicado, ahora genera un sinfín de estudios, remedios, consultas, cosas a veces innecesarias? ¿ Y qué hubieras dicho si supieras que tuvimos un corralito, cinco presidentes en una semana, huidas en helicóptero, venta de empresas estatales, enajenación de riquezas subterráneas? Si cuando vos militabas en el partido (EL PARTIDO CON MAYÚSCULAS), los DOCTORES eran DOCTORES, no transeros, te chamuyaban igual, pero te sentías parte de algo. Hoy, te sentís partido por algo, o algunos. Te daría mucha bronca, viejo, mucha.

Y como despedida, te cuento que se acabó el ocio. Estamos hasta las manos de laburo que no se paga, de sueños que se archivan, de canciones que se olvidan, de gente que en vez de sudar, roba; de rajas hacia adentro y vivos hacia afuera.

Pero no todo es tan malo, viejito lindo. Existen los amigos, los hijos, las pobres escuelas, la hermosa nostalgia, y lo que me enseñaste a pesar de todo...el respeto hacia todo ser viviente y el amor . por lo menos de mi parte y de todos los que ahora leen esto que te va a llegar, aunque no me guste el cómo te llegará...   

Gracias por darme todo lo que me diste, y ojalá pudiera honrarte, y haberte dicho TE QUIERO, con un abrazo bien fuerte, viejo, antes que el destino te hubiera llevado por delante.
Pero sé que nunca, nunca, es tarde.

Tu nieto (a mi mejor amigo)