Un departamento distinto

Guaymallén, tendría que ser eso, un departamento distinto.

Por su ubicación, por las distintas alternativas que ofrece: espacios verdes, cultivos, agua, población con determinadas características, centros comerciales; en fin variada oferta para los inversores, privados y públicos.

Pero, ¿qué sucede con Guaymallén que parece detenido en el tiempo? Algunas zonas, vastas por cierto, carecen de los servicios de infraestructura básicos para que se asienten grupos humanos que otorguen movimiento y vida a esas zonas.

Depende el Departamento demasiado de las políticas centralistas de la provincia? Es totalmente cierto. También depende el departamento de las política de obra de la Nación? Por cierto que sí.

El desarrollo departamental sufre la influencia directa de sus ´vías de acceso. Las calles internas, remedo de la otrora gran Costanera, es paso obligado del trasporte pesado, lo que hace inviable un tránsito más fluido, más ágil. Los que circulamos al norte del Departamento, nos vemos obligados a largas colas en el nudo vial de Costanera y Mathus Hoyos, y debemos pensar y repensar nuestros horarios más de una vez por el lento fluir de camiones, omnibus, transporte de carga... Por el Acceso Este, es casi igual. El nudo vial de Costanera y Vicente Zapata es un pandemoniúm de vehículos a toda hora, y las vías alternativas son una encrucijada para el más experto de los conductores, dado el estado que tienen algunas calles,por más esfuerzo y bacheo que pongan desde el Municipio.

Guaymallén es un Departamento dividido en dos: Acceso Este hacia el sur, Acceso Este hacia el norte. No se planificó que un departamento tan estratégicamente ubicado sufriera la ruptura de sus comunicaciones interbarriales por una ruta tan transitada.

Y lo que es peor, esa marca enorme que es el Acceso Este, también lo es como separador de clases sociales. Barrios mejorados, barrios privados, transporte público, zonas elegantes: al Sur. Desde el carril Godoy Cruz hacia el norte, ni cajeros automáticos hay.

Hace poco, el desde el Municipio se promovió el conocimiento sobre la recientemente sancionada Ley de Suelos. Habría que repetir ese tipo de Foro en cada institución vecinal, en cada barrio, para que los vecinos sepan qué puede pasar si se contruye un megacentro comercial o un barrio de muchas casas cerca de la suya. Para que los vecinos conozcan que los cauces hídricos no son para arrojar basura o desechos, sino para que llegue el agua a las zonas rurales más alejadas, por ejemplo.

No costaría tanto trabajo reunir a las distintas fuerzas políticas hoy presentes en el Concejo Deliberante para discutir y conocer más al departamento. Consensuar una política de estado municipal respecto de la Planificación del departamento para los futuros años. Porque de seguir así, corremos el riesgo de tener un Guaymallén por el cual se transita, pero no se vive. Y lamentaremos que más familias elijan, como está pasando, otros departamentos para vivir. El estilo de vida y el hábitat urbano que tuvo en Guaymallén como uno de los principales lugares para habitar hace algún tiempo, ya no es tal.

Además de emparchar sobre lo hecho y lo mal hecho, tendríamos que repensar el Guaymallén que soñaron sus creadores. La vía del conocimiento y la planificación no está tan atestada como las calles que pisamos a diario.