El 22 de octubre aparece en la sección Vox Populi una nota del Sr. Le Donne. La nota condena “atentados a Gerardo Morales presidente de la UCR y la sede de la UCR en Lavalle”.
Le Donne es interventor de la Unión Cívica Radical de Mendoza.
La nota es de una factura lamentable. Recomiendo su lectura para que se entienda lo que digo. Da vergüenza ajena que un señor que tiene título universitario, que ha sido legislador provincial y que supuestamente es la voz oficial de un partido político no pueda hilvanar una secuencia argumentativa lógica.
Le Donne es la muestra más acabada del desquicio de la UCR actual.
Parte de la recuperación para el pueblo de la política supone no dejar pasar las barbaridades de los monos con escopeta.
Entrando en lo que dice este señor, luego de algunas generalidades se dedica a atacar al gobierno, aparentemente al nacional pero no aclara. Le imputa que representa el neoliberalismo de los noventa. Parece bastante claro que si hubo algún esbozo de plantear algo distinto fue con Néstor y Cristina Kirchner.
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Pasé media hora tratando de conseguir aislar alguna idea en el texto para debatirla pero no pude. Así que voy al fondo, Le Donne publicita atropellos.
Sí hay un atropello de Morales que se quiere quedar con los fondos destinados a los trabajadores desocupados. Quiere que los “bajen” a través de su amigo Jorge, el intendente de San Salvador de Jujuy. Por eso inventa el escrache de la Tupac Amaru cuando en realidad se sabe que los miembros de esa organización no estaban allí y quienes sí participaron fueron de una organización lejana al gobierno. En fin en este tema hay una sobreactuación, un doble estándar y un discurso violento y discriminatorio contra las organizaciones sociales.
Es el juego que siempre han jugado Le Donne y los de su calaña, siempre han vivido de un vacío antagonismo entre radicales y peronistas que ha distraído mientras se repartían el botín del estado y los negocios. Le Donne pertenece a una generación que aprendió la bondad de ser minoría (no te quemás, te quedas décadas en el poder, y tenés el carguito legislativo, ah, y el partido chiquito para que no te lo quiten). Pero para que eso se mantenga hay que recrear la ficción de peleas entre radicales y peronistas. Como estructuras políticas no hay tales diferencias, son lo mismo.
Muy otra cosa son las historias y tradiciones reivindicables y que serán la base de lo nuevo, del yrigoyenismo, del lencinismo mendocino y del peronismo como identidades de lucha emancipatoria y constitutiva del pueblo.
Verdaderamente llamo a mis amigos radicales a un ejercicio de reflexión sobre la decadencia de su partido. Destinado en el mejor de los casos a ser el espinel territorial de la derecha. Lo hago porque es una tradición que valoro y porque sé de militantes honestos y comprometidos de ese partido.
Me atajo. Sé que van a aparecer radicales a matarme con sus comentarios. Pedido: sin puteadas, aunque Diego las haya puesto de moda... Y con argumentos. A ver, completen una idea, un concepto sobre el que podamos debatir.
Ah, saludos a los amigos de Lavalle.
Carlos Almenara
c.almenara@hotmail.com
DNI 20923019