Señor gobernador:
No vengo a hacer leña del árbol caído.
Me resulta doloroso escuchar a los mendocinos vociferar a diario los desaciertos de su gestión.
Inconcebibles muchos, abominables otros, conforman una sumatoria de desconciertos que le imprimen desazón a todos los estratos sociales de la Provincia.
La lectura de los artículos publicados por prestigiosos periodistas de MDZ y otros medios me eximen desmenuzarlos.
Como si todo fuera poco, tras su impávido aislamiento, su “Grigori Refimovich Rasputín” nos deja azorados intentando hacernos creer ¡que el gobierno es víctima del ataque periodístico, producto del debate de la ley de medios !
Usted dio muestras de idoneidad cuando rigió los destinos de Malargüe.
Estimo que ahora lo atropelló una realidad que no ha sabido o podido manejar; por creer en los Kirchner y en los lacayos que tienen en Mendoza.
Pareciera que sigue creyendo en ellos, por no decirlo de otro forma, Y así nos va
Primero Cazabán oficiando de “ghostbuster” . Ahora sale usted por los medios, orando a San Miguel que lo ayude, pensando que existen esos fantasmas que el no puede cazar.
Si le sirve de pista: los fantasmas no se visten más de blanco, lo hacen de azul.
Los medios discuten si la culpa la tiene Cazabán, el Ministro de Gobierno, el “Perruco” sanjuanino, la seguridad, …
Para mí la culpa la tiene el que le da de comer al chancho.
Está a tiempo de desembarazarse de los amanuenses del kirchnerismo que obstruyen sus ojos y atan sus manos, esperando quizás, que le tiren unos pesos para la Provincia.
Si hace eso, gente buena, decente y capaz tendrá en las filas para acompañarlo.
Utilizar el discurso de la hecatombe económica del orbe para justificar nuestro desorden, solo generó más descrédito en la opinión.
Nunca fue creíble para nadie, menos para los argentinos, cuando intentaron hacernos creer que estábamos en una burbuja de protección y que quienes debían elaborar un plan B eran Estados Unidos y Europa ¿se acuerda?
Hace unos días esa misma persona se cansó de hacer lobby para que el presidente Obama la atendiera en la reunión del G20. No le dio ni la hora, ni tampoco el plan B.
Es la misma que a usted le prometió 40 millones de pesos para invertir en su plan de seguridad hace dos años.
Creo que no le ha mandado un céntimo, tanto que lo obligó a usted a un plan B al respecto: sacar los presos a la calle antes del plazo dispuesto por los jueces, conforme la ley. ¿No hay nadie que lo asesore en temas profundos o aún triviales?
Esta señora, su esposo y entre otros más, el multiministro Aníbal Fernández, autor de la frase: “Que se pierdan la marcha peronista en el culo“, no conocen la canción que eternizara Hugo del Carril, a punto tal que el hijo de tan glorioso cantante, les prohibió utilizarla. Aún así, usted sigue empecinado en representarlos. No sé si soy claro señor gobernador.
Un grupo de imberbes usurparon el Partido Justicialista, usaron el sello, el escudo, la historia y la sangre de Perón y Evita.
Obligaron a irse a muchos dirigentes hacia otros partidos; y a la mayoría, a cuarteles de invierno. Y ustedes hacen como que no se hubieran dado cuenta. Es imperdonable.
Junto a los Kirchner y sus acólitos quedarán en la historia negra de la República Argentina.
Dios y la Patria se lo demanden. Como también quienes, avergonzados, no podemos negar nuestra cuna verdaderamente peronista.
El pueblo está asqueado de las mefíticas marquesinas de los horizontes que nos trazan algunos gobernantes. Vive pensando en las cacerolas y otros en irse para no volver.
Nuestros antepasados que hicieron maravillas de este desierto; nuestros niños, y nuestra Patria merecen que pongamos arriba de la mesa lo que hay que poner para devolverle a nuestro terruño la refulgente gloria que comenzó a pergeñarse en tierras de El Plumerillo.
Se fue de su gabinete una mujer que hasta hace poco ostentaba en su restaurante un cartel: “No se aceptan políticos”. ¡Usted la eligió como la última chupada del mate! Ahora que el barco se le hunde (mejor dicho está en el fondo) se fue dándole un portazo.
Siendo yo presidente del Partido Justicialista de Tunuyán, a los dos meses de haber sido electo junto con usted, también di un portazo, entre otras cosas, por todos estos errores inaceptables.
La única respuesta que obtuve a mi renuncia está a la vista, y es tan grave que ahora ansían callar a la prensa legislando entre gallos y medianoche.
Su propio vicegobernador Racconto; nada menos que Tanús y muchos más, se niegan a la marrullería de la medrosa mordaza que intenta poner a la opinión pública el matrimonio presidencial a través de la retorcida ley de radiodifusión.
Ley que pareciera ya “banelquizada”, al igual que la 125. ¿O cree que el pueblo no se dio cuenta? Ese NO fue lo que las urnas le expresaron el 28 de junio ppdo.
Le enrostraron un rotundo no a los que han hecho de la política un modus vivendi. A los mismos de siempre.
Ultramenemistas que luego aplaudieron a rabiar a Rodríguez Saá en el Congreso; al tiempo a Duhalde, y que ahora, como perfectos corifeos, ensayan a diario un dicho de mi autoría: amagan con la izquierda y pegan con la derecha.
Sino explíqueme cómo el matrimonio presidencial incrementa exponencialmente su patrimonio, de modo inversamente proporcional al resto de nuestros hermanos argentinos, obligándolos a justificar la inseguridad que usted no puede controlar.
Señor gobernador: debería comprender que al adaptarse al parasitismo, el piojo alcanza el ideal de la civilización burguesa, aunque sus métodos son más directos que los negocios o la banca, y su forma de alimentación no es su propia especie.
La burguesía no invierte su riqueza en negocios suicidas, que es lo que los microbios hacen continuamente.
Hoy, a algunos de estos parásitos puede comparárselos con el hombre común: cuando se derrumban la ley y el orden se convierten en saqueadores.
Y como buenos parásitos, desconocen al amo que les dio de comer.
Cuando un hombre muere bajo las garras de un león decimos que ha sufrido un accidente; si otro cae en las fauces de la vorágine de la inconciencia, lo juzgamos como víctima de ésta sociedad. Al parecer, ambas formas son contribuciones al equilibrio de “las especies”.
Los microbios matan, contador Jaque, aunque a veces esto sea exactamente lo contrario a lo que desean. Como parásitos que son, la muerte del huésped les resulta incómoda, cuando no fatal para ellos mismos, sino se dan cuenta a tiempo.
Quizás su cuñado, mi colega Landete, pueda explicárselo mejor señor gobernador.
Al final, los miremos de este lado del paredón de la avenida Boulogne Sur Mer, o si ellos nos observan detrás de las rejas, seguiremos siendo ratas y piojos de la misma especie, en esta corta historia que nos pertenece por igual, porque formamos parte de un mismo circo.
Doctor Daniel Omar Fernandez Sueldo
DNI 11.397.108
Tunuyán – Mendoza
danielfsueldo@lu4mcs.com.ar
Ex Presidente del Partido Justicialista de Tunuyán
Ex Director del Hospital “Scaravelli”