Volver a creer

"La Concertación Ciudadana se ha diluido expresando una iniciativa sin mayores contenidos y sin espalda política suficiente para resistir los embates del absolutismo que se evidencia por estos días en el seno del Kirchnerismo local y nacional".

Foto: NA
Foto: NA

Tal como lo expresé en cada una de mis recientes intervenciones públicas respecto a la situación partidaria, la Unión Cívica Radical debe hacer un esfuerzo enorme por abrir sus puertas y recuperar su ejercicio democrático, para reintegrarse como una opción sustantiva y pacificadora frente a tanta prepotencia e impericia del gobierno.

Ese es nuestro desafío de hoy.

En un sentido manifesté que la Concertación Ciudadana se ha diluido expresando una iniciativa sin mayores contenidos y sin espalda política suficiente para resistir los embates del absolutismo que se evidencia por estos días en el seno del  Kirchnerismo local y nacional.

En otro sentido, la Unión Cívica Radical ha profundizado cada vez más su alejamiento de la ciudadanía y pudo recuperarse de su reclusión, sólo a partir de la considerable tarea plasmada por los bloques legislativos nacionales liderados por Ernesto Sanz y Oscar Aguad, en  la resolución del conflicto con el campo por las retenciones móviles.

A pesar de todos nuestros desencuentros -y como hecho irrefutable- es el vicepresidente Julio Cobos quien se perfila como uno de los pocos hombres del país con un capital político capaz de resumir o sintetizar la expresión  de una argentina verdaderamente plural y moderada.

Estimo que nadie puede negar ni perder de vista esta circunstancia y, en este sentido, me parece beneficioso que se produzca este acercamiento por el bien de la República.  Estoy convencido que esta conjunción será fructífera para Mendoza y para  Argentina.

El partido recuperará su fortaleza abriendo el debate interno con aquellos que se incorporen, reconquistará su envergadura movilizando a todos sus militantes y recuperará su vocación poniéndose al servicio de la gente y no de unos pocos dirigentes.

Mendoza está esperando ese gesto de madurez, apertura y generosidad de ambas partes pues -unos y otros- han demostrado en sus gestiones tener el talento y la capacidad suficiente que necesitaría la provincia para recuperar ese potencial por el que hemos trabajado tanto y que hoy sentimos se nos escapa de las manos.

La falsa expectativa generada por Celso Jaque ha lastimado la confianza de los mendocinos  que -a pesar de todo- hasta ahora se han mostrado bastante pacientes y comprensivos.
Esto no será por mucho tiempo más. Sostengo con firmeza que la Unión Cívica Radical, en toda su plenitud, podrá contribuir a restituir a la gente sus ganas de volver a creer.