Es fácil ignorar. Es fácil pensar en otra cosa cuando no se sabe. Y también es fácil olvidar aunque se sepa.
El Padre Vicente Reale formuló hace varios meses, una denuncia que nos hizo conocer hechos sobre la DINAADyF que muchos desconocíamos: chicos en riesgo social a cargo de personal no formado para esa delicada tarea; elevado presupuesto que llega en pequeña medida a impactar en sus destinatarios, que son precisamente niños cuyas familias no pueden hacerse cargo de ellos, etc.
Podemos justificarnos con pensamientos como “a partir de eso, algo se estará haciendo”; “todo de golpe no se puede”; “otros se ocuparán”; “no es mi tarea”; “yo hago lo que puedo en mi medio”, etc.
Pero desde hace unos meses, ya no nos es tan fácil seguir mirando para otro lado…
Cuando existe una denuncia; cuando los implicados no niegan la veracidad de la misma; cuando la comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados de la Provincia realiza una entrevista para interiorizarse de los hechos. Y cuando no existe una respuesta pública que nos tranquilice…
Ya es tiempo de mirar y mirar permanentemente para ese lado.
Porque el “algo se estará haciendo” y el “todo de golpe no se puede” serán aceptables si desde la entidad involucrada se comunica a la sociedad qué se está haciendo para mejorar.
Porque a esta altura de los hechos, el “otros se ocuparán”; el “no es mi tarea” y el “yo hago lo que puedo en mi medio”, ya no tienen sentido, porque deberemos preguntarnos:
¿Quiénes son los otros, si conocemos la denuncia? ¿Elegiremos ser cómplices? ¿Cuál es mi tarea , si vivo en esta sociedad y en sus mismas entrañas, con los más desprotegidos y en riesgo están ocurriendo hechos que hay que cambiar…? ¿Hago todo lo que realmente puedo hacer? ¿Cuál es mi medio si no éste, el de la sociedad en la que convivo?
Ya hemos aprendido lo que ocurre cuando se mira para otro lado, fingiendo no saber. O cuando nos encerramos en “nuestro medio” pequeñito y nos volvemos miopes.
El de la infancia, y muy especialmente el de la infancia en riesgo (de todo tipo) no es un tema de otros, es un tema de todos.
Porque, acaso dejaríamos de ocuparnos de nuestros hijos biológicos? No nos preocuparía que ellos estuvieran atendidos por personal no capacitado en donde fuera?
Estaríamos tranquilos si no se les brindara contención afectiva cuando ellos la necesitaran?
Hasta que no asumamos que los chicos de la DINAADyF son nuestros hijos porque forman parte de la sociedad que construimos en el día a día, seguiremos lamentándonos por las consecuencias en años futuros.
Es tiempo de interiorizarnos cómo trabaja el Estado con nuestros niños en riesgo (porque debemos recordar también que el Estado lo constituimos todos).
Después de varios meses tiempo de exigir respuestas.